Es uno de los insectos que más provoca asco. Es la mosca. La mosca pertenece a la familia de los dípteros, de los que existen 165,000 especies, pero a la que nos referimos es a la que se mete en la casa y la encontramos sobre los refrescos, sobre el gallopinto o merodeando por el cubo de la basura.
Esa mosca negra crece entre las heces y fácilmente transporta agentes patógenos. Si una de ellas se para en su comida, la que ya está cocinada, siga adelante, coma.
“El problema es cuando los microbios que transportan entran en contacto con alimentos no cocinados y se dejan en condiciones favorables al cultivo de bacterias, por ejemplo, fuera del refrigerador”, señala Enrique Baquero, zoólogo profesor e investigador español.