Las pymes son las principales beneficiarias del servicio de factoraje LA PRENSA/ARCHIVO

Factoraje gana terreno en Nicaragua, pero aún puede aportar más

Aunque este mecanismo financiero tiene 15 años de existir en Nicaragua, aún no llega a una gran mayoría de las mipymes, pero está en crecimiento.

A paso lento pero seguro, el uso del factoraje en Nicaragua sigue creciendo y es cada vez más popular entre las micro, pequeñas y medianas empresas. Solo este año, entre enero y noviembre, el sector estima un aumento de entre el 5 y 10 por ciento de este mecanismo de financiamiento, que permite a las pymes obtener capital de trabajo a corto plazo mediante sus facturas de ventas al crédito en su mayoría realizadas a grandes empresas.

Antojitos leoneses es una pequeña empresa que inició a funcionar hace seis años, pero en los últimos cinco años se ha convertido en un abastecedor de un supermercado con presencia a nivel nacional. Ante la escasez de financiamiento para el segmento pymes, este pequeño negocio se ha auxiliado del factoraje para obtener liquidez.

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Si bien María Eugenia Mayorga, propietaria de ese negocio, celebró un contrato con un supermercado, admite que para ella mantener los niveles de entrega constantes se convirtió en un reto. Eso debido a que su comprador haría efectivos los pagos entre 30 y 40 días después de cada entrega de productos.

Es por ello que Mayorga cuenta que ha tenido que recurrir al factoraje, porque le permite obtener liquidez una semana después de entregado el pedido.

Según la Encuesta de Empresas Sostenibles Nicaragua 2015, el 57 por ciento de las empresas locales tienen dificultades para obtener un préstamo general, situación que se agrava principalmente entre las informales. En Nicaragua, la informalidad afecta a más del 80 por ciento de la economía.

“La mayoría de las pymes tenemos problemas de liquidez y es necesario (el factoraje) para seguir produciendo, para poder hacer las compras y pagarles a nuestros proveedores (…) El factoraje me sirvió para capitalizarme, para poder invertir y para poder seguir abasteciendo el supermercado, sigo utilizando este sistema porque sigo desarrollándome, mi empresa va creciendo y eso me ayuda por la falta de liquidez que a veces tengo”, detalló Mayorga, quien también es vicepresidenta de la Red de Empresarias de Nicaragua (REN).

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Ese sistema, sin embargo, solo puede ser utilizado por pymes formales y que tienen contratos con empresas grandes en el país o a nivel internacional, según Mauricio Pierson, presidente ejecutivo de CrediFactor, a medida que las empresas van conociendo sobre el sistema de trabajo y el mismo crecimiento de la economía en general permite ese comportamiento en el sistema.

“En los últimos tres año hemos visto la maduración de este servicio. Todo el mercado empresarial lo conoce y a medida de sus necesidades hace uso puntualmente durante el año, o dependiendo de sus necesidades contables y necesidades de crecimiento, porque a veces una empresa va creciendo y utiliza líneas más formales en los bancos, pero eso les lleva tiempo, por eso utilizan el mecanismo temporal del factoraje. También hay empresas que utilizan el factoraje por el tipo de productos que están vendiendo y (el factoraje) le hace más ágil para el giro que negocio que tienen”, explicó Pierson.

Por su parte Óscar Granja, gerente general de Factoring, dice que el factoraje es una herramienta fundamental para las pymes para continuar la operatividad de manera normal, porque les ayuda a mantener estabilidad financiera y potencia los niveles de crecimiento del negocio.

Los representantes empresariales coinciden en que si bien esta herramienta tiene más de 15 años de desarrollarse en el país, existe desconocimiento de parte de los dueños de pymes.

En Nicaragua, el factoraje está regulado por la Ley 740, aprobada el 3 de noviembre de 2010. En la misma se define como factoraje: “Servicio especializado de crédito que permite el financiamiento a corto plazo, de personas naturales o jurídicas con actividad empresarial, quienes venden o ceden en garantía sus cuentas o créditos por cobrar parcial o totalmente, administración, custodia y servicio de cobranza, realizada por una empresa de factoraje a cambio de un precio determinado o determinable, facilitando efectivo en un período de tiempo determinado”.

A criterio de Granja, este mecanismo de financiamiento aún no es tan conocido porque se requiere de mayor esfuerzo para difundirlo entre las pymes. “Nosotros como empresas hacemos nuestro esfuerzo de publicidad y tenemos mucho que hacer en ese sentido”, afirmó tras la firma de un convenio entre Factoring y TechnoServe para dar asesoría a dueños de negocios que requieren este servicio financiero.

Informalidad frena oportunidad

Para Mayorga, los microempresarios que no acceden a esa herramienta financiera es por la misma informalidad.
¿Qué están haciendo para ampliar el mercado? Los representantes de las empresas coinciden en que mantienen una campaña de constante capacitación a las micro, pequeñas empresas, además de desarrollar otros servicios que estén ligados a financiamiento a corto plazo.

“Hay desconocimiento generalizado en temas de herramientas financieras, a nivel macroeconómico, pero creo que la fortaleza que tiene es la estabilidad económica, el crecimiento económico anual que ha tenido el Producto Interno Bruto del 4 y 5 por ciento, eso nos da oportunidades de mejora”, afirmó Granja.

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Actualmente este mecanismo financiero es usado entre empresas comerciales, industriales y en menor medida agrícolas.

“Los zapateros que le venden zapatos al Ministerio (de Educación), los que hacen comida artesanalmente y se los venden a los cadenas de distribución masiva como los supermercados, ellos también nos traen su factura, nosotros los apoyamos y después los supermercados nos pagan a nosotros”, mencionó Pierson.

Más sobre el factoraje

Las pymes que buscan este tipo de financiamiento deben estar en la formalidad, demostrar que el producto que entregaron está en buen estado para que no haya deducciones de la factura que cobrarán.

“Si es una empresa sociedad anónima que tenga sus documentos al día, la persona que va a descontar la factura tiene que demostrar que es dueño de la empresa y que tiene la facultad para poder descontar la factura con nosotros, ya sea un poder o la autorización de la factura. La factura nosotros la confirmamos con el pagador, que todo está entregado a satisfacción y que no habrá ninguna deducción de facturas. Le pedimos una cartita al pagador donde acepta que nos va a pagar a nosotros”, aseguró Pierson, presidente ejecutivo de CrediFactor.

Otro de los puntos que evalúan las empresas de factoraje es que mantienen comunicación con las centrales de riesgo y otras bases de datos para determinar si a la empresa que realizarán el cobro tiene suficiente liquidez.

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empresas se estima que existen en Nicaragua que se dedican a ofrecer servicios como el factoraje y arrendamiento financiero.

Economía factoraje Mipymes Nicaragua archivo

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