Recientemente los nicaragüenses tuvimos la oportunidad de conocer las actuaciones que Washington podría adoptar para ayudarnos a salir de la plaga que nos desgobierna. Un programa matutino de amplia audiencia nacional tuvo durante tres días seguidos a los más reconocidos washingtólogos dándonos a conocer las posibles acciones que plantean en Washington para ayudarnos a sacudirnos la corrupción gubernamental, devolvernos el respeto a nuestros derechos humanos y de paso proteger su patio trasero de la intromisión de los amigotes de don Daniel Ortega y su consorte. Lo interesante de las comparecencias son los análisis que nuestros tres washingtólogos hicieran de lo escuchado.
El exembajador Arturo Cruz en esta ocasión introdujo algunas variantes a análisis de su periplo anterior, el que según los asiduos al parque el Carmen, le produjo más de un dolor de cabeza. En esta ocasión el embajador Cruz no puso en dudas la futura ley conocida como Nica Act, aunque la trasladó hasta el 2019. Pero lo que dijo de la Magnitsky debe de tener con los pelos de punta a los ya mencionados y otros más que saben que muy pronto comenzarán a mencionarse. Quizás la reflexión más interesante que nos dejó el embajador en su comparecencia fue la posibilidad que Ortega haga oídos sordos y mantenga en sus puestos a los miembros de su gabinete que resulten mencionados por corruptos. Les confieso que pagaría por ver las consecuencias de esa hipótesis del doctor Cruz.
El excanciller Francisco Aguirre fue un poco más cauteloso y en su lenguaje aseguró que la Nica Act venía en 2018, de la Magnitsky dijo que esta viene galopando y que podría aterrizar aquí en cualquier momento, sus comentarios sobre cómo fueron vistas en la capital del imperio las pasadas elecciones y la masacre de Río Grande por parte del Ejército fue a mi juicio un observación digna de tener en cuenta.
Cerró el periplo el exembajador Bosco Matamoros, el que al parecer no tiene intenciones de regresar a la política, por lo menos en este gobierno. Es posible que a eso se deba que dejó los análisis a un lado y se dedicó a resumir en un español clarísimo; cuando explicó el alcance de la Magnistic y sus consecuencias para los que aparezcan mencionados, nos adelantó que se mencionan empresarios, miembros del gabinete de gobierno, así como del Ejército y la Policía. Me gustó mucho la advertencia al gobierno que seguir apresando negritos (indocumentados), así como seguir incautando kilitos de coca, ya no es suficiente para creer que ello haga que el imperio le siga permitiendo sus violaciones a nuestros derechos humanos y políticos, así como el enriquecimiento ilícito de sus allegados y por supuesto el maridaje con Rusia y Venezuela.
Resumiendo las tres comparecencias, podríamos concluir que la época de los gobiernos bucaneros está llegando a su fin, en Nicaragua la transición podría ser pacífica, permitiendo elecciones que elijan, separando del gobierno a los corruptos, desvinculando el ejercicio de la justicia de la política y dejar de ser complacientes con las violaciones del Ejército y la Policía. Solo así podremos llegar en paz al día en que en una elección transparente y supervigilada por organismos internacionales con credibilidad levante el brazo a un presidente legítimo, de lo contrario pueden apostar que el cambio será dramático. Sin ser washingtólogo, puedo asegurarles que las malas noticias para el gobierno comenzarán a llegar antes que los Reyes Magos.
El autor es analista político.
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