Querida Nicaragua: El Ejército de nuestra nación formado en su gran mayoría por hombres profesionales, especialistas en distintas disciplinas, graduados en famosas universidades y escuelas de Europa y otros continentes, no debería permitir esa lapidaria sentencia de que “quien calla otorga”. Esto le hace daño a nuestro país, a todo nuestro pueblo, al Gobierno cuyo presidente es el comandante en jefe del Ejército de Nicaragua, y nos presenta internacionalmente como un país donde se persigue y mata a lo más humilde de nuestro pueblo y se guarda el más profundo silencio y donde parece que no hay autoridades que puedan responder ante un hecho criminal en que mueren seis personas asesinadas y se les entierra en una fosa común.
Esta vez la protesta ha sido general. La Conferencia Episcopal, algunos señores obispos en lo personal, inclusive el Cosep que supone mantener una relación cordial con el Gobierno, las comisiones de derechos humanos, menos la del Gobierno, los partidos políticos y los gremios e instituciones democráticas han expresado su reclamo para que se investiguen los hechos en los que una madre humilde campesina reclama que le mataron a su hijo de 12 años y a su hija adolescentes de 16 años que además fue violada por una tropa que combatía a supuestos delincuentes armados.
El ruido silencioso de las redes sociales no se ha hecho esperar. Se protesta de todas partes, donde hay un nicaragüense fuera de su país viene la protesta y naturalmente los que estamos aquí dentro esperamos una explicación, merecemos escuchar la versión por parte de un Ejército al que hemos creído profesional y en su gran mayoría formado por hombres estudiados, disciplinados y educados.
Es curioso como en nuestro medio ocurren las noticias de violencia continua y se publicitan un día, dos o tres y luego pasan a las páginas del olvido, sin embargo este crimen de seis ciudadanos incluidos dos niños ha sido mencionado diariamente en los medios independientes, (los proclives al Gobierno no han dicho una sola palabra), han pasado más de veinte días y siguen los reclamos en las redes sociales, en los comentarios políticos y en los programas de opinión. Extrañamente la cadena de televisión CNN en español no ha dicho una sola palabra del asunto. Para CNN parece que Nicaragua no existe, sus noticias saltan de México a Guatemala, El Salvador y paran en Honduras, se saltan Nicaragua y siguen con Costa Rica y toda Suramérica. En El Salvador se anuncia que comenzará el juicio en contra del expresidente Funes, refugiado en Nicaragua, y CNN lo informó entre sus noticias, en cambio aquí mueren seis personas y las entierran en una fosa común pero eso no es noticia para CNN. Vaya uno a saber lo que pasa con esa cadena.
El sábado pasado se reunieron varios grupos de mujeres para una marcha de protesta contra la violencia a la mujer. Era una marcha pacífica con muchachas que bailaban y con algunas pancartas que reclamaban terminar con la violencia. Al llegar a cierto lugar les esperaba una barrera de obstáculos y tras ella mujeres policías fuertemente armadas con escudos protectores. Una vez más violaron la ley que permite la movilización en todo el territorio nacional. Luego de varios discursos y ruegos a la Policía las mujeres tuvieron que buscar otras rutas para ejercer su derecho a la protesta. Uno se pregunta qué daño puede hacer una marcha de mujeres portando en sus manos símbolos patrios o pancartas reclamando su derecho a la vida, a la no violencia, a no ser atacadas por hombres salvajes que todos los meses asesinan mujeres.
Un presidente puede gobernar bien respetando las leyes, esa es su obligación. El presidente cuando toma posesión jura respetar la Constitución de la República. Cumpla su promesa señor. Eso es todo lo que necesitamos para que nuestro país funcione normalmente y en paz.
El autor es gerente de Radio Corporación y excandidato a la Presidencia de la República en 2011.