Tres huracanes activos en la cuenca atlántica mantienen en vilo a las islas caribeñas, Florida y el este de México: Irma (de categoría 5) avanza hacia ese estado estadounidense, José (4) se aproxima hacia las Antillas Menores y Katia (2) tocó anoche tierras mexicanas.
Irma provocó vientos huracanados en Cuba y el área central de Bahamas, y ha motivado que se amplíen las zonas de Florida en alerta.
El Centro Nacional de Huracanes (CNH), de Estados Unidos, advierte que Irma, con vientos de hasta 250 kilómetros por hora y una velocidad de desplazamiento de 19 kilómetro por hora, con categoría 5 cuando se aproxime a Florida.
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La zona bajo advertencia de huracán, que incluye todo el sur de la península y los cayos, ha sido ampliada hacia el norte por la costa este hasta la ensenada de Sebastián y por la costa oeste hasta la isla de Ana María.
El área bajo vigilancia de huracán alcanza hasta el río Suwannee, en la costa oeste de la península de Florida, al tiempo que el área bajo alerta por subida del nivel del mar también se ha ampliado hacia el norte.
“Cerca de la costa, la subida del nivel del mar irá acompañada de grandes y destructivas olas”, añade el CNH.
José, de categoría 4, sigue la estela de Irma
Mientras, José, de categoría 4, sigue la estela de Irma y se encontraba a unos 540 kilómetros al este-sureste de las islas norteñas de Sotavento, con vientos máximos sostenidos de 240 kilómetros por hora.
Avanza hacia el oeste-noroeste a 28 kilómetros por hora por lo que mantiene en alerta a Antigua, Barbuda, San Martín, San Bartolomé, Saba, San Eustaquio, Montserrat, San Cristóbal, Nieves, las Islas Vírgenes Británicas, San Tomás y Saint John.
Ante la fortaleza del huracán, los meteorólogos urgen a ultimar los preparativos para evitar al máximo los daños, aunque prevén que José gire hacia el noroeste, con lo que podría reducir su fortaleza.
Katia
Por su parte, Katia, de categoría 1, se encontraba a unos 195 kilómetros al sureste de Tampico y tocó tierra en la costa caribeña de México, donde podría llegar acompañada de un fuerte oleaje.
Sus vientos máximos sostenidos alcanzan los 165 kilómetros por hora y avanza a 11 kilómetros por hora hacia el oeste-suroeste y mantienen en alerta las zonas costeras entre Río Panuco y el Puerto de Veracruz.
Es previsible que se debilite rápidamente nada más al tocar tierra, según el CNH, que apunta que sus fuertes vientos se notan hasta a 110 kilómetros de distancia del ojo del huracán.
Éxodo masivo
Cientos de miles de personas evacuaban ayer zonas costeras del sureste de Estados Unidos para huir del huracán Irma.
Paragolpe contra paragolpe, vehículos cargados con todo tipo de enseres, como un colchón o un kayak, viboreaban hacia el norte a lo largo de las dos autopistas de Florida. Hacia el sur, convoyes militares transportaban gasolina para permitir que más personas abandonen la zona.
Más de un millón de personas están sujetas a las órdenes de evacuación obligatoria que rigen en Florida y en el vecino Georgia. Pero el gobernador de Florida, Rick Scott, dijo que los 20.6 millones de habitantes del estado “deben estar preparados para evacuar pronto”.
“Esta es una tormenta catastrófica como este estado nunca ha visto antes”, enfatizó, y prometió hacer todo lo posible para garantizar gasolina en las estaciones de servicio.
En los supermercados, en tanto, escaseaban los artículos de primera necesidad. La “ventana para ubicarse en el lugar correcto para soportar la tormenta, bien sea evacuando o refugiándose, se está cerrando rápidamente”, advirtió el secretario de Salud estadounidense, Tom Price.