El “hombre más feliz del mundo” vive en las alturas del Tíbet, en Nepal, es francés y se llama Matthieu Ricard. Es un monje budista de 70 años cuyo cerebro fue objeto de estudio de científicos por más de una década y el resultado fue ese grandilocuente apelativo del más feliz sobre la faz de la Tierra.
En una entrevista con la revista GQ, Ricard habló de su único “tormento” en el camino hacia la felicidad: la comparación. “La comparación es la asesina de la felicidad”, dijo el monje. “No nos comparamos con Bill Gates, sino con nuestros vecinos. Bien por ellos, pero ¿para qué lo necesitamos?”.
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