La carencia de Facultades Vinculantes es la debilidad fundamental del Parlacen —dicen— lo cual es relativamente cierto porque una limitación básica es que una buena parte de sus diputados, conocen muy poco o desconocen el mandato del órgano y sus facultades.
La falta de capacidad interna para vigorizar su funcionamiento en y a partir de su Objetivo Primigenio que fue sustituir la guerra por el diálogo y la concertación política, para convertir a Centroamérica en una región de paz, democracia y desarrollo con base en el respeto a los derechos humanos de todos los centroamericanos. Esto es lo que nació desde la firma de Esquipulas II. No se trata solo de decir que el Parlacen es el órgano político por excelencia de la integración, sino que hay que llevar a la práctica su potencial de representación democrática. Esta es una debilidad y una oportunidad a la misma vez, ya que si los diputados centroamericanos se lo propusiesen lograrían avanzar rápidamente vinculándose en agendas temáticas comunes hacia metas efectivamente integracionistas. Asimismo, debe vincularse más dinámicamente a los procesos internos del SICA y a los actores institucionales y sociales de la región. Pareciera que el Parlacen sigue siendo una instancia superestructural sin arraigar una cultura y una conciencia integracionista. Basta con preguntar a cualquier ciudadano de cualquier país del SICA y Parlacen y las respuestas oscilan entre el desconocimiento y el poco sentido de pertenencia. No hay conciencia de una “ciudadanía centroamericana”. Lo que se ha integrado más rápida y eficientemente son los problemas y las mafias regionales.
El Parlacen debe superar sus limitaciones financieras; Integrarse y coordinarse más activamente con el SICA, con los Parlamentos Nacionales, con los órganos especializados del SICA en temas sensibles comunes como, por ejemplo, unión aduanera, la eliminación de barreras para el libre tránsito de personas, bienes y servicios, migrantes, compras conjuntas; “cielos abiertos” para las aerolíneas comerciales, la eliminación del roaming en las llamadas internacionales en la región. Ciudadanía Centroamericana, Cédula Única Centroamericana, Pasaporte Centroamericano, etc.
Llevar el debate sobre el rol del Parlacen más allá del tema de la integración, insertándose en el tema de la democracia en Centroamérica.
El Protocolo de Reformas al Tratado Constitutivo del Parlamento Centroamericano, presentado en la recién finalizada Cumbre del SICA a finales de diciembre 2016 en Managua, recoge las principales propuestas de reforma encaminadas a modernizar y responder a las demandas de ajustar su funcionamiento a las exigencias de la globalización:
La ampliación del periodo de la Junta Directiva de uno a dos años.
La Formulación de políticas públicas de integración, las que, con la debida aprobación se conviertan en normas de carácter vinculante para la región.
Proponer legislación comunitaria en materia de integración regional y las normativas para armonizar leyes que impulsen el avance y fortalecimiento del proceso de integración centroamericana ístmica e insular.
Lograr que se cumpla el control político sobre las actividades institucionales de las funcionarias y funcionarios de los órganos, organismos e instituciones del SICA.
Propiciar y apoyar la más amplia participación política de los pueblos de Centroamérica Ístmica e Insular en el proceso de integración regional.
Contribuir a la consolidación del sistema democrático, pluralista, representativo y participativo en los Estados Miembros del SICA, así como al respeto y promoción de los Derechos Humanos y la identidad multiétnica, pluricultural y multilingüe; etc. etc.
A partir de las Reformas al Tratado Constitutivo se avanzó un poco en la representación supranacional de un sistema de integración mayoritariamente intergubernamental pasando a ser —en la teoría— un ente controlador, ya que la reconversión de un ente de planteamiento, análisis y debate ha sido más de forma que de contenido.
Falta mucho por hacer en un Parlamento que se resiste a revisar, a la luz de los acontecimientos actuales, su origen, su génesis y su mandato. Debe contrastar lo que se firmó en el procedimiento para establecer la paz firme y duradera en Centroamérica, con lo que los actuales mandatarios han cumplido o incumplido.
El autor es exdiputado centroamericano del ex PLI.