Con golpes en diferentes partes del cuerpo resultó el obispo de la Diócesis de Jinotega, monseñor Carlos Enrique Herrera, por un accidente de tránsito la tarde de este domingo 15 de enero.
Herrera iba del Santuario de Nuestro Señor de Esquipulas, en Mancotal, cuando el vehículo en que viajaba hacia Jinotega fue impactado por un camión cuyas características e identidad del conductor no fueron reveladas.
Agentes de la Dirección de Seguridad de Tránsito de la Policía en Jinotega se movilizaron al sitio del accidente para realizar las indagaciones correspondientes.
“Fue a las 2:00 p.m., gracias a Dios (estoy) bien, solo el vehículo (sufrió daños serios, al colisionar) con un camión que se me atravesó en una curva”, relató monseñor Herrera, vía telefónica.
Monseñor Herrera estaba llegando a las 4:30 p.m. a la residencia episcopal con “dolorcitos que le quedan a uno del impacto”. Posteriormente iría a chequeos médicos, dijo.
Antes del accidente, el obispo presidió las solemnidades religiosas en honor de Nuestro Señor de Esquipulas en Mancotal, al norte de Jinotega.
Obispo Álvarez: “Iglesia misionera”
Por otra parte, en Esquipulas Matagalpa, se realizó una gran celebración católica. “Iglesia misionera, testigo de misericordia”, es el lema que la Diócesis de Matagalpa mantendrá este año, por lo que el obispo Rolando José Álvarez Lagos invitó a los fieles a incorporarse a una “misión permanente” de evangelización y que ninguna casa de la jurisdicción eclesiástica quede sin ser visitada.
La exhortación del obispo ocurrió en su homilía ante más de 35,000 católicos que asistieron este domingo 15 de enero a las solemnidades religiosas en el Santuario Diocesano de Nuestro Señor de Esquipulas, en el municipio de Esquipulas, Matagalpa.
En su mensaje, monseñor Álvarez insistió en que los católicos “no somos transmisores ni comunicadores de malas noticias”, agregando que “no somos seguidores de una idea, (pero sí) somos seguidores de una persona y este es Cristo vivo y resucitado”, invitando a los asistentes a que, sin dejar de ser discípulos, “seamos también misioneros”.
La peregrinación
La mayoría de fieles llegó un día antes a Esquipulas, en las multitudinarias peregrinaciones que anualmente parten desde tres puntos diferentes en el departamento: la comunidad El Rodeo, municipio de Muy Muy; el poblado de San Dionisio, cabecera del municipio homónimo, y la comunidad El Cacao, municipio de Darío.
Por cada ruta, los peregrinos caminaron 18 kilómetros en promedio. Aunque algunos llegan antes a la pequeña ciudad de Esquipulas para visitar el Santuario.
Algunos lugareños improvisan pequeños negocios, principalmente venta de alimentos, para atender a la creciente cantidad de visitantes.