Dimas Iván Figueroa Castellanos, el nicaragüense de 40 años, que perdió sus piernas el pasado diciembre tras caer del tren conocido como «La Bestia» o «el tren de la muerte», que transporta a inmigrantes ilegales que buscan entrar a Estados Unidos, fue repatriado este viernes a Nicaragua.
Figueroa llegó al Aeropuerto Augusto C. Sandino, en Managua, la mañana de este viernes, donde sus familiares le esperaban.
La noche de este jueves, las autoridades de inmigración llegaron al hospital, donde había sido dado de alta, para trasladarlo al aeropuerto internacional de Ciudad de México para abordar un avión con destino a Managua.
El accidente en «el tren de la muerte»
El nicaragüense fue víctima de un accidente el primero de diciembre, al caer del conocido «tren de la muerte», producto de un mareo ocasionado por la falta de ingesta de alimentos. Figueroa, que iba rumbo a Estados Unidos en busca de trabajo para suplir su hogar, perdió sus dos piernas y dos dedos de la mano izquierda. «Me confié. Me monté al tren y me dormí», relató Figueroa Castellanos a su llegada al país.
La organización Estancia Esperanza de Vida, que ayuda a migrantes en tránsito por México, informó que Figueroa fue dado de alta del hospital el pasado 30 de diciembre, pero no pudo ser trasladado a Nicaragua debido a los días festivos del Año Nuevo, por lo que permaneció en el hospital bajo atención médica hasta la noche del jueves que fue retirado por las autoridades de migración en México.

Su historia
Figueroa Castellanos partió de Nicaragua a mediados de noviembre junto a su amigo Miguel. Hacía más de un año que no tenía trabajo. “Solo rumbitos a veces me salían”, comentó tras el accidente. El primero de diciembre, día que ocurrió la tragedia, tenía dos días de no comer. “Nos bajamos de la bestia como a la 1:00 de la madrugada, en busca de comer algo, pero solo conseguimos café, dejamos que se fuera el tren, pero al rato pasó otro tren y los que venían ahí nos gritaron que el tren ya se iba, entonces decidimos correr y montarnos, al día siguiente como a mediodía me sentí mareado y con deseos de vomitar, busqué como vomitar y me caí de la bestia cuando me vi ya estaba partido” relató.
El accidente ocurrió en el sector de Pozo Blanco, en San Luis de la Paz. Figueroa sobrevivió porque el amigo con el que viajaba se bajó del tren para auxiliarlo y buscar ayuda. Antes del accidente, recuerda, su amigo le había dicho que no se durmiera porque el tren iba muy rápido. “Queríamos llegar rápido a Estados Unidos, yo me iba a quedar seis meses en San Antonio, Texas, ahí mi primo ya me tenía conseguido trabajo en construcción, después me iba a ir a Ohio, donde también ya le habían prometido trabajo”, contó en ese momento.
Ahora solo espera regresar a su hogar, quiere estar con los suyos pero también sabe que su familia está triste por las condiciones en que regresa.
La familia de Figueroa ha abierto en Nicaragua una cuenta bancaria en Banpro, número 10021300023829 a nombre de Martha Alicia Castellanos López, la madre de Figueroa.