Hay una imagen en blanco y negro en Barcelona y colores vivos en Madrid. La era de Luis Enrique se hunde lentamente, desplomada no solo por los últimos resultados, sino por la pérdida del juego emblemático. Ya no hay trazos que recuerden a Cruyff ni arte que describan a Guardiola. La última esperanza de los azulgranas es Lionel Messi, el Atlas sosteniendo al mundo culé.
Mientras, Zidane cimienta cada vez bajo sólidos pasos su momento. Sin presión, con seis puntos de ventaja y con 32 partidos sin conocer la derrota, el Real Madrid puede acabar con la expectativa de la Liga esta mañana (11:15 a.m.) y convertirse en reyes por nocaut.
El clásico de España es el partido que tiene al mundo del deporte en vilo. Dos figuras chocarán como trenes alentadas por una multitud que los profesa como religión.
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El Madrid se encuentra en el pico del orbe, entretanto el Barsa viene de la ruina en Anoeta y de ver su incapacidad para descifrar al débil Hércules. Por suerte para el espectáculo, nada de lo dicho es definitivo, pero es un panorama para decretar quién es el favorito.
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¿Messi o Cristiano?
Cuando Cristiano Ronaldo llegó en el 2009 al Real Madrid, perdió un clásico humillante (5-0), un dolor en el orgullo.
Criticado por no aparecer en situaciones cumbres o por iniciar lento esta temporada, los números indican otra cosa. El portugués ya tiene la velocidad de crucero. Ronaldo ha disputado 12 clásicos en Barcelona y ha logrado anotar 10 goles, solamente no lo ha hecho en cuatro desafíos y supera a Messi claramente en el Camp Nou.
En los últimos años, Messi en los clásicos no ha estado muy bien con su capacidad goleadora. Las distintas funciones que ejerce lo han llevado a menguar sus anotaciones. Es verdad que desde su debut con el Barsa tiene 21 goles en los clásicos, no obstante, en los últimos cinco encuentros no ha tenido la fortuna de anotar.