Aun cuando los expertos lo consideraban el jugador de mejores herramientas que había salido de Cuba en una generación, lo cierto es que Yoenis Céspedes era bueno, no espectacular, cuando llegó a los Mets en julio de 2015.
Sin embargo, el antillano utilizó su aterrizaje en el más grande mercado mediático para impactar y ahora recoge los frutos, que en su caso, son en millones de dólares: 110 en los próximos cuatro años.
Los Mets han hecho del jardinero de Campechuela, Provincia de Granma, el jugador cubano mejor pagado de la historia. Su salario, 27.5 millones anuales, se compara con el de Alex Rodríguez y está debajo solo de los 31 millones de Miguel Cabrera.
Pero es que Céspedes ha hecho pasar a los Mets, de un equipo con aspiraciones a la postemporada, a un conjunto con opciones reales de ir a la Serie Mundial, como ya lo hicieron en 2015 frentes a los Royals de Kansas City.
No obstante, la más ilustrativa demostración del impacto de Céspedes, los Mets la tuvieron el año pasado. Al momento que Yoenis volvió de la lista de lesionados (el 19 de agosto), los neoyorquinos jugaban para menos de .500. Así que el cubano los cargó.
Céspedes bateó para .364 y produjo lo suficiente para provocar el avance al juego de los comodines, el que perdieron ante los Gigantes, pero la influencia del cubano quedó más que probada.
Con Céspedes en el line up titular, los Mets tienen 106-74. Sin él, 18-23. Así que los Mets no vacilaron en retenerlo y a pesar de sus 31 años, lo firmaron por cuatro campañas. A esa edad, Albert Pujols y Robinson Canó firmaron por diez temporadas.
Con un staff de picheo de gran calibre y joven, los Mets necesitaban de vuelta a su bateador más productivo. Ahí lo tienen.
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