En Nicaragua se conmemora el Día del Médico el 26 de octubre, el cual se ha venido celebrando desde 1950. Se celebra en esa fecha en conmemoración al nacimiento del sabio maestro doctor Luis H. Debayle. En artículos anteriores he escrito sobre este gran médico leonés.
Hoy quisiera compartir con los lectores de este prestigioso Diario el largo camino que recorre el estudiante para llegar a ser médico. Me remonto muchos años atrás cuando inicié mis estudios de Medicina en 1979, en la Escuela Autónoma de Ciencias Médicas de Centroamérica, en San José, Costa Rica. En ese entonces la carrera para obtener el título de Doctor en Medicina duraba cinco años, más el año de servicio social.
En su formación el médico rota por muchos centros médicos de diferente capacidad de resolución, es importante señalar que siempre el estudiante está bajo la tutela y responsabilidad de un médico especialista. Tantos recuerdos de esta etapa, hoy que veo con gran orgullo a mi hijo Tomás en sus primeras rotaciones hospitalarias, en la misma universidad que yo estudié.
Durante esos años el estudiante debe de rotar por hospitales y centros de salud, la relación del nivel de formación está ligada a la mayor complejidad del sistema de salud pública, por lo tanto sistemas de salud pública con mayor desarrollo y con mayor resolución de patologías brindan como en otros países una mejor formación al estudiante, que en el futuro redunda en mejores médicos y mejor atención a la población, ese es uno de los tantos motivos por los que debe de haber un compromiso de los gobiernos para mejorar el nivel de salud pública que se le ofrece a nuestra población.
El último año como estudiante se realiza el internado rotatorio, donde se interactúa y participa mucho más con el médico especialista y los residentes (médicos graduados en formación según su especialidad escogida), en aquel entonces con guardias cada cuatro días y turnos de 24 horas, al día siguiente uno seguía trabajando hasta las tres de la tarde. Esto duraba un año y las rotaciones eran por las cuatro grandes especialidades: Medicina Interna, Pediatría, Cirugía y Gineco-Obstetricia. El internado completa gran parte de la formación del estudiante.
Posterior a la conclusión del internado, se participaba en la rifa del Servicio Social, actualmente solo tienen esa oportunidad los estudiantes de la UNAN ya que se privó a los estudiantes de las universidades privadas de esa excelente oportunidad, una visión errónea e injusta en mi experiencia. A mí me tocó en la rifa San Rafael de Guatuso, un lugar lejos de la ciudad y bastante aislado en el centro norte de Costa Rica, a unos 50 kilómetros de la frontera con Nicaragua, esto es lo mejor que le puede suceder a un estudiante porque en esos lugares uno desarrolla todas su habilidades y logra comprometerse más con la población, así llega el estudiante a una de las etapas más difíciles, desconocida, pero importante en la formación del médico, el servicio social, como repito lamentablemente en Nicaragua esa oportunidad no es para todos. El periodo de duración de esta etapa es de dos años en Nicaragua, en mi caso fue de un año.
En este homenaje en el Día del Médico también quiero recordar a todas esas personas que siempre han estado y están ahí silenciosas, apoyando al estudiante para que logre su meta final, de culminar sus estudios y graduarse como médico, en los hogares a los padres, hermanos, y familiares; en los centros de estudios al personal de la universidad, personal de los hospitales como enfermeras, técnicos, instrumentistas, que en todo momento acompañan y ayudan a los estudiantes y a todas esas personas que cada uno de nosotros lleva en su memoria y contribuyeron en nuestra formación, con las cuales también celebramos esta fecha. Mientras escribía este artículo recibí la noticia del fallecimiento del poeta/médico doctor Fernando Silva Espinoza, a él y a todos los médicos que ya no están físicamente también les dedico este homenaje.
Feliz día colegas….
El autor es Cirujano Pediatra
Twitter : @DrAayon