Nicaragua están entre los países que, según el Índice de Hambre en el Mundo 2016 (GHI, por sus siglas en inglés), se encuentran en un índice moderado de hambre.
El sociólogo y director del Centro de Iniciativas de Políticas Ambientales (CIPA) Cirilo Otero, explicó que la clasificación de moderado, “significa que está en riesgo, que es vulnerable, pero que hay capacidad de producción e importación”.
Junto a Nicaragua en la lista de países con un índice moderado de hambre se encuentran: República Dominicana, El Salvador, Honduras, Ecuador, Bolivia y Paraguay.
Para estimar el índice, Otero explicó que las organizaciones tienen en cuenta cuatro indicadores fundamentales: acceso, es decir, si la población puede acceder a comida; oferta (disponibilidad); calidad de los productos alimentarios; y que se puedan utilizar biológicamente de manera eficiente.
“¿Por qué Nicaragua aparece en la lista de países que tienen índice moderado? Porque se había dicho que nosotros tenemos todavía producción y hay importación de alimentos, entonces a la hora de una emergencia el gobierno mantiene alguna reserva para alguna situación”, afirmó Otero.
Un factor que interviene en el nivel de hambre que puede tener Nicaragua es las condiciones y vulnerabilidades propias del país.
“La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) dice que Nicaragua es uno de los 14 países que muestra vulnerabilidad ante la hambruna, una vulnerabilidad es que nosotros tenemos una zona seca muy prolongada, que es el Corredor Seco de Centroamérica, que pasa también por Nicaragua”, señaló Otero.
Asimismo, el sociólogo apuntó que otras vulnerabilidades que tiene el país es la dependencia de la importación de alimentos y una cultura alimentaria de repetición, por ejemplo, el gallopinto, “esto nos pone en dependecia de este tipo de alimentos”, afirmó Otero.
Programas para propaganda
El gobierno de Nicaragua ha impulsado programas como Hambre Cero o la entrega de paquetes alimenticios en zonas vulnerables como el Corredor Seco en la región Norte del país.
«El programa Hambre Cero, era lo mejor que se podía haber planificado. Desafortunadamente la administración Ortega-Morales decidió utilizar el programa como un sentido propagandístico electoral, es decir, para campaña política no para un programa de desarrollo para la sostenibilidad. Podía haber producido bastante alimentos, pero no lo logró, porque le llegó a algunas personas, no a una mayoría”, aseguró el sociólogo Cirilo Otero.