Si le gustan los dulces, pero también verse joven, tenemos una mala noticia: no puede hacer ambas cosas. Buenavida, de El País, explica que en el proceso de envejecimiento intervienen dos factores de forma directa: oxidación y glicación. La glicación, en palabras sencillas, es como la “caramelización de ciertas proteínas de la piel, como el colágeno”. Las sustancias resultantes del proceso de glicación se acumulan dentro y fuera de las células. Pero contrario a lo que ocurre en los procesos de oxidación, las fibras de colágeno no pierden firmeza, más bien provocan que las arrugas queden firmes y rígidas. El 25 por ciento del envejecimiento se debe a la glicación, sin embargo, una dieta podría ayudar. La carnosina, presente en alimentos como la carne de ave de corral, de cerdo y de vaca, inhibe las modificaciones proteicas producidas por la glicación.
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