Los católicos de Diriamba, Carazo, están inconformes porque el sacerdote, Orlando Mendoza, mandó a retocar la imagen de San Sebastián y porque esta supuestamente no conservó la originalidad de la misma.
Sin embargo, el padre Mendoza, afirmó que la imagen de San Sebastián no se retocó y que solamente se pintó.
Jorge Heriberto Norori, originario de Masatepe, fue quien revivió los colores de “Guachan” el patrono de los católicos diriambinos. “No se tocó lo que es madera, simplemente se retocó en el color rojo, verde y la piel”, dijo Mendoza.
Además, el sacerdote indicó que Norori no es cualquier pintor y que su trayectoria es reconocida por el Instituto Nicaragüense de Cultura.
“Ya muchos padres lo conocen, él ha trabajado en muchas iglesias, hizo la réplica de la Santísima Trinidad en Niquinohomo, la réplica de Santa Ana, la de San Jerónimo en Masaya, Cristo de Tola y en San Pedro Rivas, una Virgen”. Incluso estudió en la Escuela Rodrigo Peñalba de Managua y en Costa Rica trabajó en la restauración de imágenes coloniales, explicó el cura.
Las razones por las que San Sebastián fue restaurado, según el padre Mendoza, es porque tenía un raspón en el codo y desprendimiento de pintura en uno de sus dedos, “por eso se decidió darle avivamiento a los colores”.
Pintura profesional
Pintura lineal profesional, esencia de trementina destilada, aceite de linaza, entre otros fueron los componentes que se ocuparon para mejorar la antigua obra de San Sebastián, en su cara, cuerpo y extremidades. En el árbol y la base se utilizó policromado, según los detalles de la obra de restauración.
Por su parte, doña Matilde Gutiérrez, quien fue por muchos años mayordoma de estas fiestas que se celebran cada enero y que siempre ha sido devota de San Sebastián, afirma que a la imagen le han hecho varios cambios.
Explicó que antes San Sebastián en cada flecha tenía un estigma y que ahora ya no los conserva. “En el antiguo (la imagen sin retoques) antes su color era natural, ahora es un morado como que le pegaron un golpe, su rostro conmovía, ahora tiene una barba azul y los labios pintados en rojo, esa es la diferencia que yo veo sin fanatismo, sin ganas de ofender a nadie, pero San Sebastián ya no es el mismo”.
No tiene estigmas
El padre Orlando Mendoza aclaró que la venerada imagen no tiene estigmas y que se conservaron las señas de los flechazos que San Sebastián tiene en las diferentes partes del cuerpo. “Los estigmas los tiene San Francisco de Asís y el padre Pío”.
El clérigo solicita a los inconformes que por favor esperen el dictamen de la Arquidiócesis e insistió en que no se alteraron los colores originales de la obra, que ahora permanece en su altar con una vitrina que lo protege.