En una rueda de prensa que brindamos el presidente internacional del CEAL, Ingo Plöger y yo durante nuestra segunda junta ampliada, realizada el mes pasado en Managua (agosto), explicamos las razones por las cuales escogimos el lema Prosperidad compartida, crecimiento con responsabilidad. Con satisfacción puedo expresar que la mayoría de esos cuarenta o cincuenta periodistas, camarógrafos y fotógrafos que asistieron con puntualidad matutina, recibieron la información con respeto y profesionalismo.
No puedo negar que algunos se mostraron ansiosos, tal vez por buscar ángulos de la noticia diferentes al objetivo de un evento empresarial de esa magnitud, pero, en general el ambiente fue positivo, plural y dinámico, propio de un espacio abierto a todas las corrientes del periodismo, en eso radica —también— la responsabilidad compartida, en que cada sector de la sociedad latinoamericana asuma su cuota, que trabaje en sus propuestas, impulsarlas, realizarlas y aportar al crecimiento con responsabilidad.
Como afirmé en el acto de apertura de la junta ampliada del CEAL, frente a un centenar de inversionistas de 16 países de América Latina, Miami, Puerto Rico y la península ibérica, con la presencia de tres exmandatarios centroamericanos, académicos del Incae, funcionarios del gabinete económico del Gobierno y casi doscientos empresarios nacionales: es cada vez más visible la relevancia del papel de los empresarios en la búsqueda de soluciones integrales. Sin dejar de tomar las decisiones del día a día, en el sector privado estamos actualizando constantemente nuestra visión económica y hemos ratificado que somos un actor analítico de lo que ocurre en América Latina y el mundo y seguiremos siendo un elemento fundamental en la construcción de alianzas para el cumplimiento de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En la Declaración de Managua dejamos establecido que nos enfrentamos a enormes retos globales, inmigraciones motivadas por complicaciones políticas, guerras y economías en crisis. Algunas naciones, para enfrentar estas tendencias, están creando camisas de fuerza cada vez más proteccionistas, cuando —por el contrario— en estos momentos lo que se necesita es aumentar los niveles de tolerancia, el respeto a la diversidad cívica y una política más insertada y concatenada. En ese sentido, como empresa privada nos declaramos listos para concertar acciones, proponer ideas, estrategias y nuevas alianzas que permitan promover todos aquellos principios que nos unen y nos fortalecen como sociedad regional.
Si nos proponemos potenciar la prosperidad compartida y el crecimiento con responsabilidad, la innovación y los cambios tecnológicos son fundamentales, por eso propusimos que América Latina debe invertir más en investigación, en educación de calidad y en acciones concretas que en primer lugar tengan impacto en la reducción de las desigualdades, y en segundo lugar, convertirnos en un verdadero generador del crecimiento económico con sostenibilidad, impulsando con más fuerza las economías verdes.
Para el CEAL, la inserción de jóvenes y mujeres líderes es muy importante, porque, además de elevar la representatividad de la organización, son sectores que con facilidad proporcionan alternativas y estimulan la conducción informada. Esto es estratégicamente relevante para las empresas, pero también para la sociedad en su conjunto.
De todos los sectores hemos recibido mensajes de congratulaciones. Son buenas señales. Como mencioné, la política de comunicación del CEAL es amplia, los medios de comunicación han podido comprobar que nuestra intención no es mostrar a la América Latina como una sumatoria de varios estados, sino, una región con un empresariado capaz de encontrar las potencialidades y aprovecharlas, de fomentar las inversiones, no las aversiones; de ser parte de las propuestas y las soluciones sin caer en la tentación de la politización, de contribuir a obtener resultados, manteniendo los equilibrios necesarios con la sabiduría de la conservación de la paz y el bienestar.
El autor es Presidente del Consejo Empresarial de América Latina, CEAL Capítulo Nicaragua y Presidente del Grupo Calsa.