¿Dónde está el Carlos Cuadras que pronosticaba una guerra, que entregaría hasta el último suspiro en el infierno que se viviría en el cuadrilátero el 10 de septiembre? Al parecer se ha ido. Se acerca la pelea y el Cuadras bocón sin sentido se disipa, dando lugar al hombre pensador y más sensato.
“Cuadras aseguró que sería un error pararse a intercambiar con Román, y destacó que la velocidad y boxeo le pueden abrir el camino a la victoria”, escribió Salvador Rodríguez de ESPN en declaraciones tomadas en videoconferencia desde California hasta las instalaciones del Consejo Mundial de Boxeo en la Ciudad de México (CMB).
“Siento que tengo la fuerza, la medicina y el poder para derretir a ese ‘Chocolate’”, dijo Cuadras. “Estén pendientes porque esa pelea me va a catapultar, ténganlo por seguro que vamos a salir con la mano en alto. Quien esté conmigo se va a llevar una buena lana”, destacó, el mexicano, cobijado por la esperanza de sorprender.
NO HAY OTRA ALTERNATIVA
Era ilógico que “El Príncipe” se fajará ante “Chocolatito”. Primero porque echaría a la calle su mejor herramienta: las piernas y entraría al terreno donde le facilitarías aún más las cosas al nicaragüense.
Un peleador con piernas está obligado a usarlas, sin embargo si quiere ganar tendrá que detener la huía por un momento y pararse a intercambiar golpes, sino sería un Katsunari Takayama, sobreviviente de los 12 asaltos sin ganar uno solo en el combate.
No obstante, a Román le basta una oportunidad para descargar y definir una pelea, así que haga lo que haga, Cuadras debe caer.
BUENA VENTA
Una fuente reportó que se han vendido cerca de cuatro mil entradas para la velada en el Forum de Inglewood, California, por lo que se esperan poco más de cinco mil fanáticos para el combate por el cetro súper mosca del Consejo Mundial de Boxeo.
Carlos Cuadras indicó que está a ocho libras de la categoría.