Roberto Sansón Caldera

Cargil: un ejemplo de excelencia

Hace poco más de 1 año tuve la oportunidad de conocer a David W. MacLennan, presidente ejecutivo de Cargill. En ocasión de su visita a Nicaragua dijo: “Estamos comprometidos a crecer en Nicaragua, creemos que Nicaragua es un buen lugar para invertir, un país seguro para hacer negocios; nos complace tener la oportunidad de poder reinvertir en las familias, en las comunidades y en la agricultura de este país”.

En ese momento el presidente mundial de Cargill anunció que en nuestro país se construiría una gran planta procesadora, con una inversión de US$50 millones de dólares. Algunos meses después, se hizo realidad, lo que trajo empleos y desarrollo a nuestro país.

Yo resumiría brevemente lo mucho que Cargill ha hecho por nuestro país así:

1) Miles de empleos de primera calidad con una inversión de más de US$150 millones de dólares y que va para más… US$50 millones en los próximos 2 años;

2) Colaboración permanente con los productores nacionales, para enfrentar juntos los retos en un mundo cada vez más exigente y que requiere de innovación e inversión;

3) Una política de Responsabilidad Social amplia y efectiva que impacta en nuestra sociedad y en las comunidades donde Cargill está presente;

4) Una empresa modelo en su forma de hacer negocios, priorizando al ser humano como eje central y que se demuestra con la confianza otorgada a profesionales nicaragüenses en altas posiciones de gerencia, no solo en Nicaragua, sino en la región. Un ejemplo de ello es precisamente Xavier Vargas Montealegre, quien ha ascendido en Cargill hasta ser el presidente de la empresa para Centroamérica.

Todos conocemos el enorme potencial que tiene nuestro país: posición geográfica, recursos naturales, seguridad ciudadana, tierras fértiles, tratados de libre comercio y —lo más importante—, recurso humano de primer orden.

También sabemos de nuestras debilidades: la falta de técnicos capacitados, baja productividad, un puerto en el Caribe, alto costo de la energía, y algo que todos sabemos que tenemos que fortalecer: el respeto a las leyes, el Estado de derecho y un marco institucional más fuerte que nos permita mayor seguridad jurídica en nuestras inversiones.

Porque estemos claros que la única seguridad jurídica que tenemos es la que nos brinda la ley y el marco jurídico e institucional existente.

Nicaragua tendrá el éxito que nosotros mismos queramos que tenga. Está en nuestras manos ser forjadores de un mejor destino para nuestros hijos y nuestra Patria, que tanto lo merece. Es por ello que nuestra bandera en AmCham será siempre la construcción de un mejor país, donde las instituciones funcionen para todos, en donde se pueda progresar económicamente con justicia social y con una mejor distribución de los ingresos.

En fin, todo aquello que sabemos que necesitamos, no para crecer al 4 o 5 por ciento sino para que podamos duplicar esos indicadores, pues al final del día, al ritmo que vamos será muy difícil que los más necesitados de nuestro país perciban beneficios económicos y mejoren su calidad de vida. Es por ello que en AmCham valoramos a los inversionistas como Cargill y los consideramos un ejemplo de excelencia.

Esta es la inversión que necesitamos en Nicaragua.

El autor es presidente de la Cámara Nicaragüense Americana de Comercio (Amcham).

Opinión Cargill archivo
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí