El reinado de Byron Rojas fue corto, solo duró tres meses, pero funcionó para mirar a su alrededor. Hace 60 días que camina sin su corona por las calles de Matagalpa, siente que le falta algo en su cintura, el cetro era su bebé y por un momento estuvo sin alma. No obstante, el celular ya no lo tiene que apagar por lo saturado que estaba, puede descansar de compromisos publicitarios y de actividades donde era invitado, depuró a la proliferación de amigos, dejando a los verdaderos.
“El Gallito” sabe que todo empieza de nuevo, quiere sacarse toda la rabia que lleva dentro ante Omar Ortiz, su rival el día sábado. Se ha dado cuenta de lo incierto que es el boxeo y aunque no deja de pensar en volver a ser campeón, también se ha propuesto seguir con la misma fuerza sus estudios y ahora piensa retirarse a los 30 años.
¿Cómo es pasar de ser campeón a la nada bruscamente?
Por la manera en que ocurrió fue muy duro. Tengo un poco más de descanso, pero también veo que en la vida uno vale según lo que tiene, son cosas que sirven de experiencia, tratar de superar a medida que pasa el tiempo y no quedarte en un simple pasado.
¿Qué cambió de vos?
La madurez, ya sé como es trabajar duro, ir a defender una corona, la elección de los amigos y estoy muy agradecido con la vida, me ha tratado bien.
¿Cómo ves tu futuro?
Pienso que es un nuevo inicio, la preparación psicológica es importante y estoy capacitado para medirme con los mejores del mundo y conquistar otra corona.
¿Te arrepentís de algo?
No hay arrepentimientos, solamente queda trabajar duro.
¿Cómo te ve la gente en Matagalpa?
Yo estoy muy agradecido porque muchos me dicen que para ellos yo sigo siendo el campeón.
¿Qué te cambió de la escuela panameña?
Aprendí mucho, a que los adiestramientos son intensos, de tres a cuatro horas y aquí llegamos nos cambiamos me dio hacemos unas cosas y salimos, se trabaja fuerte para ir a una pelea, ahora lo aplico.
¿Para qué servirá la pelea de este sábado?
Una nueva hoja del libro que estamos haciendo, primero es el retorno en Matagalpa, la primera pelea después de perder y una pelea que me ayudará psicológicamente a mantenerme en el ranking.
¿Será tu desahogo?
No lo había pensado así (ríe), pero sí es verdad.