El equipo británico masculino de persecución volvió a hacer historia este viernes 12 de agosto, logró la medalla de oro con récord del mundo incluido y coronó en Río-2016 a Bradley Wiggins como el ciclista con más metales de la historia olímpica.
Gran Bretaña, que ya había batido el récord en la primera fase, superó a los australianos con un tiempo de 3:50.265, a una velocidad media de 62.536 kilómetros por hora.
Australia, que dominó la prueba hasta los últimos 1,000 mentros (de un total de 4,000), sucumbió a la embestida final de los europeos y acabó cediendo casi un segundo (3:51.008).
Con esta medalla, Wiggins suma ocho en total (cinco oros, una plata y dos bronces) y se convierte en el británico, así como en el pedalista, con más preseas de la historia, por delante de Chris Hoy, quien se quedó en siete (seis oros y una plata).
Dinamarca fue bronce con un tiempo de 3:53.789 al ganar a Nueva Zelanda por casi tres segundos (3:56.753).