Cuatro caballistas iniciaron el desfile hípico del 10 de agosto que se realiza todos los años en Managua, como parte de las fiestas de Santo Domingo de Guzmán, que terminaron ayer. El recorrido inició en la rotonda Hugo Chávez, a diferencia del primero de agosto, que empezó en la Plaza la Fe.
“Eso fue todo”, dijo Lubinda Silva, quien con su esposo y sus dos hijos esperaba que pasara el desfile en el bulevar frente a Plaza Inter. Silva y su familia iban vestidos con camisas a cuadros, pantalones de mezclilla gastados y botas.
Silva dijo que los hípicos “ya no son iguales” que en otros años, donde había desborde de caballistas y muchos espectadores a lo largo de toda la ruta.
“Cada vez más palmados estos hípicos”, se quejó, mientras buscaba cómo regresar a su casa.
El Comité Organizador de las Hípicas de Managua informó que ayer participaron unos 300 caballistas, a diferencia del 1 de agosto, cuando desfilaron 2,500 montados de todos los departamentos del país y de Centroamérica.
En los últimos años, el desfile hípico del 10 de agosto no ha sido rentable para el Comité Organizador, pero se sigue haciendo por ser una tradición en Managua.
El recorrido de las hípicas empezó a las 3:00 de la tarde en la rotonda Hugo Chávez. Pasó por los semáforos del Ministerio de Gobernación, donde giró hacia la laguna de
Tiscapa y atravesó los semáforos del Hospital Militar. En la rotonda El Güegüense giró hacia el sur, hasta culminar en la rotonda El Periodista.
Centenares de personas llegaron a ver a los montados quienes, pese a que se acortó la ruta, no lograban llenar los más de cinco kilómetros de distancia del recorrido.
Una única carroza con bailarinas bien coordinadas alegraba las calles por donde iba pasando. Fue la única que estuvo en el recorrido.
Sobre la pista oeste de la rotonda El Güegüense, una fila de toldos se multiplicaba. Los toldos formaban una L hasta la entrada del Instituto Nicaragüense de Deportes (IND). No hubo tarimas ni grandes montajes, pero un megáfono de una radio puso la bulla en el lugar.
“Van muy rápido”, gritaban las personas aglomeradas en las aceras. Después de saborear un cerveza, Modesto Ramírez dijo con sorna: “En la próxima deberían de invitar a los carretoneros para alegrar más esta babosada”.

Minutos después que los montados desfilaban y las personas buscaban transporte para regresar a sus casas, un camión de la Alcaldía de Managua recogía las botellas, latas y desechos que los animales iban dejando en el camino.
ORDEN Y SEGURIDAD
La cantidad de policías contrastaba en comparación con los montados, bestias y la asistencia del público.
Se calcula que más de 200 oficiales resguardaron el evento y había cinco equipos de ambulancias y unos 50 bomberos.
Las hípicas en homenaje a Santo Domingo de Guzmán de este año fueron en conmemoración a Edwin Saula y Pedro Pingarrón, caballistas españoles muy recordados, según el Comité Organizador de las hípicas de Managua.
A diferencia de otros años, esta vez estuvieron poco concurridas, con pocas tarimas, pocas carrozas y pocos toldos o negocios ambulantes.
500,000 es aproximadamente el presupuesto destinado para las hípicas del 1 de agosto en Managua.






