La Convención Demócrata reunida esta semana en Filadelfia ha contado con una variedad y multiplicidad de personas. La cantidad de afroamericanos, latinos, asiáticos, lesbianas, homosexuales, deshabilitados, niños y madres a punto de ser deportadas, familiares de policías muertos en disturbios, esposas de soldados caídos en algún frente de batalla, ha sido aplastante. Han participado alcaldes, gobernadores y senadores.
Su estrategia mucho más elaborada que la republicana tanto en los escenarios, entretenimientos o videos, ha tenido como meta llegar a la mayor cantidad de gente.
La convención ha tenido grandes momentos, el primero: el discurso de la primera dama afroamericana Michelle Obama quien en un estilo muy personal y convincente dijo que ella se levantaba todas las mañanas en una casa que fue construida por esclavos. Lleva a sus dos bellas inteligentes, jóvenes, hijas, jugando con sus perros en la grama de la Casa Blanca.
Otro gran momento fue cuando Bernie Sanders habló. El descontento de muchos de sus seguidores se hizo sentir, pero la voz que ha cautivado a la juventud norteamericana empezó diciendo: “Los días de las elecciones viene y se van, pero la lucha de la gente por crear un gobierno que represente a todos nosotros no solamente a un 1 por ciento continúa”. Creciéndose como estadista más que como político, Sanders fue claro en su apoyo a Clinton, dejando bien sentada la unidad del partido.
Cuando la actriz de origen mejicano, Eva Longoria, se situó en el podio, el ataque a Trump alzó vuelo: “Como muchos de vosotros, estas elecciones son muy personales para mí. Soy de un pequeño pueblo del sur de Texas. Y si saben de historia, saben que Texas antes era parte de México. Soy estadounidense de novena generación (de inmigrantes latinos). Mi familia nunca cruzó una frontera, la frontera nos cruzó a nosotros. Así que cuando
Donald Trump nos llama criminales y violadores, también está insultando a familias estadounidenses.
Leon E. Panetta, quien fue secretario de defensa y director de la CIA, en un crítico discurso en contra de Trump afirmó: “Donald Trump el día de hoy otra vez ha tomado el lado de Rusia invitándolos a que jaqueen los correos de la señora Clinton, es inconcebible para mí que un candidato presidencial pueda ser tan irresponsable”.
Michael Bloomberg, exalcalde de Nueva York, y súper millonario, definiéndose como independiente y dirigiéndose a los que estaban en sus casas viendo el evento dijo: “Estados Unidos necesita alguien que resuelva problemas y no alguien que arroje bombas. Trump es una decisión arriesgada, temeraria y radical”.
En un llamado a la clase media Joe Biden presentó su visión de los Estados Unidos que siempre, siempre se ha movido hacia delante. Refiriéndose a Trump afirmó: que no solamente es descalificado para liderar tal nación a través de un mundo peligroso, pero que su elección traicionaría los valores de la nación.
El candidato a la vicepresidencia Tim Kaine habló en inglés y español, dijo: si alguno de ustedes está tratando de ver el partido de Lincoln (refiriéndose al disgusto que ha causado la candidatura de Trump en algunos sectores de ese partido, el republicano) “nosotros tenemos un hogar para ustedes”.
Los mejores discursos los dieron el presidente Obama y la candidata Clinton, el primero defendiendo su legado afirmó: “Los Estados Unidos que conozco está llena de coraje y optimismo”. El discurso de la candidata amerita un serio estudio que se los prometo para la próxima semana.
La convención ha sido todo un éxito, pero de aquí a noviembre hay toda una eternidad, y nadie sabe qué pueda pasar.
El autor es abogado.