Carlos R. Lacayo L.

Incrementar la relación comercial Nicaragua -Japón

Una de las noticias más importantes, ocurridas durante el presente año, ha sido el anuncio del Gobierno de abrirse a la posibilidad de que Nicaragua se integre al Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés). El hecho de que no ha sido un acontecimiento lo suficientemente difundido no significa que tenga poca importancia, por el contrario, el debate debería incrementarse para que cada vez más actores económicos nos sumemos a una iniciativa claramente definida como ganar-ganar.

Como presidente del Foro de Negocios Nicaragua – Japón, puedo dar fe del entusiasmo con que recibimos esa noticia. Doce países son parte del TPP, y Japón, como fundador activo, estaría encantado de que Nicaragua y los demás países de Centroamérica nos montemos en ese barco que nos llevaría a puertos en donde nuestros agricultores, ganaderos, industriales, comerciantes, grandes, medianos y pequeños, podrían exportar hacia uno de los mercados de más rápido crecimiento en el mundo.

Mi admiración por el mercado japonés nació, posiblemente, aquella mañana de diciembre cuando a 8 años de edad, mi padre me regaló un pequeño radio a transistores marca Hitachi que nunca lo dejaba en ninguna parte; música, deportes y los mejores anuncios publicitarios del momento me los aprendí gracias a mi inseparable radio Made in Japan. Años más tarde, durante mi adolescencia, una de las diversiones que más entusiasmaba era manejar una motocicleta Honda CL 175 K3 (clásica) comprada en la empresa familiar Enimosa.

El Banco Central de Nicaragua, en su Informe Anual 2015, reporta que el valor de las exportaciones hacia los países asiáticos totalizaron US$119.9 millones de dólares, representando apenas el 5 por ciento del valor total exportado. Las exportaciones se destinaron principalmente hacia Taiwán (US$61.0 millones), China (US$19.3 millones), Japón (US$16.1 millones), otros países asiáticos (US$25.3 millones).

Japón está entre los países con más población (127 millones de habitantes, aproximadamente), con una densidad poblacional muy alta: 336 habitantes por km2; y un PIB per cápita de US$32,203.60 (de los más altos del mundo).

Creo que ha llegado el momento de actuar y de esforzarnos para que Nicaragua logre repuntar, y me refiero específicamente al comercio con Japón, porque tenemos más de ochenta años de relaciones diplomáticas y porque no hay nicaragüense que no sepa decir en 30 segundos al menos tres marcas japonesas. Si priorizamos, si nos capacitamos, si conocemos mejor las demandas del Japón, y si nos convertimos en buenos alumnos del aprovechamiento de las oportunidades que ese mercado nos ofrece, en pocos años podríamos superar significativamente los US$148.5 millones que importamos y los US$16.1 millones que exportamos a ese país el año pasado.

Eso sí, como me dijo recientemente en una cena en su residencia nuestro amigo, el embajador Yasushi Ando: “Los japoneses apreciamos la calidad de los productos extranjeros y estamos dispuestos a pagar un buen precio, pero también necesitamos que la cantidad sea inseparable con la calidad”. Todo sobre cómo aumentar las exportaciones y las importaciones al Japón lo analizaremos en un seminario dedicado a ese tema, el próximo viernes 8 de julio. Mientras tanto, yo no olvido mi radio a transistores Hitachi y mi moto Honda.

El autor es presidente del Foro de Negocios Nicaragua – Japón y Director Ejecutivo del Grupo Calsa.

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