A lo largo de nuestra historia, en la relación entre Nicaragua y Estados Unidos aunque no ha dejado de estar marcada por la controversia política lo que ha prevalecido es el vínculo entre dos socios por nuestra cercanía geográfica, por nuestros compatriotas viviendo en aquel país, por nuestros mercados complementarios, entre otros factores.
En Cosep, debido a esos lazos, hemos venido impulsando un mayor acercamiento en la relación con Estados Unidos. Esto se ha traducido en una relación cada vez mayor que se ve reflejada en diferentes áreas.
La gran mayoría de los nicaragüenses conocemos de los resultados económicos del país en los últimos años. Sin embargo, no tantos conocemos de la relevancia que tiene nuestra relación con Estados Unidos en los resultados alcanzados.
Para poner en contexto, durante el año 2015 las exportaciones totales del país (exportaciones Fob más exportaciones de Zona Franca) según cifras del Banco Central fueron 4,836 millones de dólares de los cuales 2,507 millones fueron colocados en el mercado americano. En otras palabras, el 52 por ciento de las exportaciones de nuestro país van a Estados Unidos.
Lo anterior no incluye exportaciones a otros mercados como es el caso de los arneses a México que una parte de estos son incorporados en las líneas de ensamblaje de vehículos que luego son enviados para su venta al mismo mercado norteamericano lo cual hace aún más importante ese mercado.
Por el lado de las importaciones, el 17 por ciento de estas vinieron del mercado americano en el 2015. En cifras absolutas, esto representa un total de 1,018 millones de dólares del total de 5,904 millones que el país importó en ese período.
La inversión extranjera directa ha sido uno de los motores fundamentales para el nuevo crecimiento de nuestra economía. En este sentido hemos logrado diversificar el origen de la inversión extranjera que está llegando al país, sin embargo, en promedio la inversión americana sigue siendo de las más relevantes sino es que la más relevante. En los últimos años hemos visto montos anuales entre 290 y 410 millones de dólares de inversión americana.
En el caso de las remesas, el 56 por ciento del total que ingresaron al país en el año 2015 tienen como origen el trabajo de nuestros compatriotas que están viviendo en Estados Unidos. Lo anterior significó una inyección en nuestra economía de 666.5 millones de dólares el año pasado.
El último rubro que quiero destacar es el sector turístico en donde el 29 por ciento de los turistas que llegaron al país en el año 2014 son de origen americano. Esto representa cifras de ingresos adicionales para el país de entre 80 y 90 millones de dólares.
Si sumamos los aportes de cada rubro que hemos mencionado alcanzamos un total no menor de 4,500 millones de dólares lo que significa que nuestra vinculación económica con Estados Unidos es equivalente al 35 por ciento del total de nuestro Producto Interno Bruto que el año pasado alcanzó 12,692.5 millones de dólares.
Por todo lo anterior, hemos venido buscando cada vez más facilitación para impulsar el intercambio comercial. Hemos venido estrechando relaciones con las diferentes agencias americanas vinculadas a nuestros diferentes sectores productivos para acelerar los procesos de facilitación.
Es por ello que cuando conocimos de la reciente expulsión de tres funcionarios americanos no solo nos preocupó sino que nos ocupó ya que hay una afectación directa con nuestro principal socio comercial.
En una economía abierta nuestro principal mercado es y seguirá siendo Estados Unidos. Hoy este mercado es más importante que nunca ante la caída del mercado venezolano que en los últimos años había llegado a ocupar un lugar importante para nuestras exportaciones.
Hoy enfrentamos un impasse que tenemos que solucionar de manera muy rápida. No solo tenemos los procesos de certificación de sectores como textiles y café detenidos sino que esto también atrasa las negociaciones necesarias y vitales en sectores como el maní, el tabaco y la carne.
Ya hemos realizado nuestras gestiones ante las autoridades de ambos gobiernos para buscar una pronta solución. Esperamos que el planteamiento de fondo presentado por Nicaragua sea resuelto de gobierno a gobierno con un mecanismo que sea eficiente y no resulte en un nuevo obstáculo para la facilitación que veníamos buscando. A futuro la forma también debe ser cuidada.
Esperamos una respuesta urgente dada la magnitud de la relevancia del socio pero sobre todo dada la magnitud del impacto en la generación de empleo y en el crecimiento de nuestro país.