Roniel Raudes lleva un paso estelar en su joven carrera profesional, certificado que en cada una de sus dos primeros dos años ha sido invitado al All Star Game de su liga, proyectándose a sus 18 años de edad como una gran promesa en la organización de los Medias Rojas de Boston.
Sin embargo, a diferencia del año pasado cuando tiró en el Juego de las Estrellas de la Liga de Verano de República Dominicana, esta noche en Lexington, no subirá a la colina para mostrar su talento junto a los prospectos más destacados de la Liga Suratlántica, en la Clase A. Ni siquiera hizo el viaje.
“Me siento contento de que en mis dos años como profesional me han llamado al Juego de Estrellas, pero esta vez no podré lanzar. Un día de estos me llamaron a la oficina del equipo para decírmelo, debido que para hoy (el día del juego) no tengo los días suficientes de descanso para lanzar”, explica Raudes.
Aunque no lanzaría, el derecho granadino tenía la opción de viajar a Lexington y estar presente en las festividades y el juego.
“En la misma reunión en la oficina me preguntaron si quería viajar a Lexington para estar presente en el juego, pero me hicieron saber que era un viaje de 12 horas por tierra y que en los próximos días tengo que lanzar de nuevo, y me aconsejaron no viajar porque esta es una temporada larga, debe guardar energías y el viaje sería agotador, entonces les hice caso”, apuntó Raudes, quien en la temporada tiene balance de 6-2 y efectividad de 4.04.
En dos de sus últimas salidas le han hecho daño en el primer inning.
“En la primera de esas dos salidas malas, los bateadores fueron agresivos conmigo y fue un mal día. En la otra, tuve un poco de mala suerte y la defensa no me ayudó, pero el beisbol es así y yo voy a seguir entrenando duro”, aseguró Raudes.
El nica es un jugador altamente valorado en la organización junto al fenómeno venezolano Anderson Espinoza. Ambos tienen un límite de 80 picheos por juegos y lanza cada cinco o seis días.