Renée Zellweger se abrió sobre su receso de seis años de Hollywood al decir que «fue un momento para salir y crecer un poco». La actriz de 47 años dijo a la edición británica de la revista Vogue que encontró el «anonimato» durante su descanso en el que no fue definida por su imagen y pudo interactuar con gente a un «nivel humano».
La protagonista de El diario de Bridget Jones fue una de las actrices más cotizadas a finales de los noventa, sin embargo, tras su actuación en My Own Love Song, cinta estrenada en 2010, Zellweger desapareció misteriosamente de la industria del cine. Ahora, seis años después, la actriz explica que su distanciamiento fue clave para continuar con su carrera como actriz en un futuro, ya que se encontraba perdida. «Encontré el anonimato, para poder tener intercambios con las personas a un nivel humano, y ser vista y oída, y no ser definida por la imagen que se ve de mí en un papel», reveló René a la citada revista.
«No se puede ser un buen narrador, si no se tienen experiencias de vida y si no puedes relacionarte con la gente», añadió.
Además, la intérprete de Chicago explicó que no fue nada fácil rechazar tantos papeles, pero que necesitaba tiempo para volverse a encontrar en ella misma. «Como una persona creativa, decirle que no a aquel maravilloso proyecto que solo se presenta una vez en la vida es difícil. Pero no me encontraba bien y no me estaba tomando el tiempo que necesitaba para recuperarme entre proyectos, y esto llegó a afectarme personalmente», agregó Zellweger.
VUELVE A LA PANTALLA CON EL BEBÉ DE BRIDGET JONES
Zellweger subió de peso recientemente para repetir uno de sus papeles más famosos en Bridget Jones’s Baby (El bebé de Bridget Jones), que se estrena en septiembre. La actriz ganadora de un Óscar dijo a la revista que no entiende la atención adicional que recibe cada vez que cambia su cuerpo para dar vida a la angelical Jones.
«Ningún actor recibiría tal escrutinio», manifestó. Zellweger encabezó titulares en el 2014 cuando, tras asistir a un evento, muchos comentaron en las redes sociales que estaba irreconocible. Atribuyó el cambio de look a «una vida más gratificante».