Los grandes productores de café continúan demandando al Gobierno que revoque la prohibición de importar un insecticida y acaricida cuyo ingrediente activo es el endosulfán. Aseguran que este es el único producto capaz de frenar la propagación de la plaga de broca que afecta actualmente los cafetales.
En tanto, pequeños productores y organizaciones defensoras de la agricultura orgánica, consideran que además de mantener la prohibición de importarlo, establecida hace cuatro años, las autoridades deberían evitar que ingrese al país de contrabando y se comercialice libremente.
“Es fundamental para frenar la incidencia de la broca que actualmente anda entre el 12 y 15 por ciento en los cafetales y que al afectar el grano reduce la calidad del café”, afirma Michael Healy, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic).
Para evitar el grave daño que puede provocar esta plaga, según Healy, han solicitado al Gobierno que levante la prohibición de importarlo y restrinja su uso a las zonas cafetaleras. “Porque al entrar de contrabando se usa sin ningún control y eso puede ser más dañino, porque el endosulfán es altamente tóxico y tenemos que cuidar los mantos acuíferos y el subsuelo”, sostiene Healy, quien lamenta que hasta ahora no haya una respuesta oficial a esta petición.
SE USABA MUY POCO
Orontes Lacayo, expresidente de la Asociación Nicaragüense de Formuladores y Distribuidores de Agroquímicos (Anifoda), admite que sí existen sustitutos para este producto, “pero ninguno con la efectividad y precio bajo como el de este”. Además el endosulfán tiene un “poder de gasificación que le permite ingresar a la perforación del grano donde se forma el picudito”.
Según Lacayo, desde antes de prohibirse la importación de este producto había dejado de ser atractivo comercialmente ya que los volúmenes que demandaba el mercado eran muy pequeños.
“Nosotros somos conscientes de que si hay un producto que puede sustituir los efectos de este hay que usarlo, pero si no hay tenemos que seguir con este”, expone Lacayo.Para Ciro Estrada, coordinador de proyecto de la Asociación para la Diversificación y Desarrollo Agrícola Comunal (Addac), el endosulfán no es indispensable para controlar la broca ya que con el uso de trampas y hongos basta para frenar su propagación.
“Nosotros promovemos la agricultura orgánica y con los mecanismos de control biológico frenamos la plaga, pero la propaganda comercial y algunos programas del Gobierno siguen promoviendo estos productos que contaminan el agua y matan hasta los microorganismos del suelo”, sostiene Estrada.
Planificar es la clave
Para el Servicio de Información Mesoamericano sobre Agricultura Sostenible (Simas) la clave del control de la broca no es el uso de “venenos” sino de una buena planificación y manejo preventivo.
Según Simas, dicho manejo debe iniciar inmediatamente después de concluir el corte de la cosecha, “para evitar la reproducción de la broca, que por un descuido es tan agresiva como la roya”.

