Entre los jefes de Estado aliados de los Estados Unidos (EE.UU.), la dirección del Partido Republicano y los especialistas en temas de Seguridad Nacional, hay alarma por la posibilidad de que Donald Trump llegue a la Casa Blanca.
Las tres grandes mentiras de la campaña de este señor, equivalente al show mediático de las Kardashian, son: 1- EE. UU. está débil militarmente. 2- Económicamente está disminuido. 3- Es débil en inmigración.
Todo eso es una gran mentira que un especialista mediático, que además es deshonesto, le ha vendido a una parte del pueblo norteamericano y la culpa la tiene el grupo de precandidatos que no tuvieron la capacidad de quitarle la careta a este show-man.
Les entrego unas cuantas informaciones para que sepan la falsedad de las afirmaciones de Trump.
En el aspecto militar, EE. UU. tiene diez portaaviones nucleares activos, más dos en construcción, todos de más de 100,000 toneladas métricas (TM). Además nueve portahelicópteros de más de 50,000 TM de capacidad.
Francia tiene uno de 55,000 TM, Rusia tiene uno viejo —no nuclear— que lo está remodelando. China, uno de entrenamiento etc. El gasto de defensa mundial es de 1,676 billones de dólares, de los cuales EE. UU. gasta 596 billones de dólares, lo que equivale a 35.5 por ciento del gasto mundial, ningún país se le compara.
En la parte económica, EE. UU. solo tiene el 5.1 por ciento de desempleo, su crecimiento es de 3.7 por ciento, más del doble de la Unión Europea y cuatro veces lo de Japón.
China presenta un crecimiento de 6.9 pero sus cifras no son confiables (China está prácticamente en recesión). EE.UU. es el único país que tiene control marítimo sobre todas las rutas de comercio mundial. Nueve de las diez empresas más valiosas del mundo son de EE. UU.
Mientras la gran nación del norte registra 40,000 patentes tecnológicas al año, la China solo logra registrar 5,000. EE. UU. es autosuficiente en energía, casi no importa y más bien exporta a países como Venezuela y Nicaragua.
EE. UU. tiene el 25 por ciento por ciento del GDP[c1] mundial, mientras su población es solamente menos del 5 por ciento. China más o menos tiene un 15 por ciento de GDP y su población mundial es casi el 15 por ciento GDP. El per cápita de China, es de $8,239.00 y el de EE. UU. de $55,805.00. ¡De qué está hablando Trump, por favor, querido lector!
Hay una cosa peor. David Ignatius, del Washington Post, en un artículo que titula Presidente Trump le entregaría en la manos el mundo a China, cita al comentador de televisión de Hong Kong Su Jun que dice: independientemente de la retórica anti China de Donald Trump él podría ser “el mejor presidente para China”. El análisis chino es correcto. Un Donald Trump de presidente podría abrirle las puertas a China para una estrategia que dominara tanto a Asia como al resto del mundo. Los especialistas consideran que rechazar el TPP[c2] por parte de los EE. UU. (tesis del señor Trump), pondría a la China en una situación privilegiada para controlar desde China hasta Polonia y todo el Sureste Asiático, con un plan Marshall, una infraestructura para conectar por tierra de China a Polonia y a Róterdam y el Sureste de Asia por agua.
Los comentarios del señor Wu se centran en el estilo mercantilista de Trump, evocando un mundo en que Trump y el presidente Xi Jinping (dos grandes hombres) se sientan alrededor de una mesa en Mar-a-Lago y lleguen a arreglos sin preocuparse acerca de los derechos humanos.
En inmigración, los EE. UU. ha sido el país más exitoso en asimilar a los inmigrantes. Por supuesto que dicho fenómeno, siempre ha creado resistencia a lo nuevo, a lo diferente. Desde que llegaron las oleadas de europeos, cada una resistía a la nueva, la prueba es que en ningún país del mundo un muchacho de descendencia afroamericana, con influencia de Hawai e Indonesia, ha llegado a la presidencia.
De los actuales candidatos los dos más importantes son descendientes de inmigrantes. Eso es lo que ellos llaman Melting pot, traducido a nuestro idioma: olla caliente, olla donde se cuece la comida, en este caso las razas.
El autor es abogado.