Dos sismos de magnitud moderada, uno de 3.4 y otro de 4.3 grados en la escala Richter, sacudieron al departamento de Managua la tarde del martes 31 de mayo. Antes y después de estos dos eventos sísmicos también se produjeron temblores, dos por la mañana y cuatro posteriores a los percibidos por la población por la tarde.
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) informó tras los dos primeros sismos de la mañana, que estos se originaron en el sistema de fallas Aeropuerto. Sobre el posible origen de los seis sismos ocurridos por la tarde, ni las autoridades ni la vocera del gobierno, Rosario Murillo, brindaron mayores detalles hasta el cierre de esta edición.
Estos sismos evidenciaron el nivel de concientización de la población, ya que en gran parte de los edificios privados e instituciones del Estado, las personas evacuaron los lugares según lo ensayado durante los simulacros.
Murillo afirmó que por la cantidad de sismos ocurridos, se podría considerar que es un enjambre sísmico. Aunque el geólogo y docente de la Universidad Nacional de Ingeniería, Eduardo Mayorga, aseguró que más bien se podría hablar de dos sismos grandes y de cuatro réplicas, a lo ocurrido la tarde de ayer.
Si bien en el monitoreo de sismos en tiempo real del Ineter, ubica a los sismos en Masaya, Nindirí y Ticuantepe como zona, los sismos se ubicaron al norte de esta área.
Según Mayorga, todos los temblores registrados la tarde del martes están asociados al sistema de fallas Aeropuerto y las paleocalderas La Estrella y Las Nubes (una paleocaldera es una caldera volcánica antigua que puede existir completamente o solo vestigios).
El sistema de fallas Aeropuerto es un conjunto de fallas sísmicas que tiene una orientación norte-sur, que se extiende desde Las Jagüitas hasta la costa del lago Xolotlán, y tiene unos 12 kilómetros de longitud.
Mayorga aseguró que en la zona de Managua, donde se han producido los temblores, “es común que se experimente sismicidad y constantemente se presentan enjambre sísmicos”.
Según estudios del Ineter realizados en el sistema de fallas Aeropuerto, en esta se pueden generar movimientos de entre 6 y 6.5 grados en la escala Richter. Asimismo, se tiene constancia de eventos sísmicos en 1650, 1880.
De hecho, Mayorga aseguró que “el sismo grande, el de 4.3 grados está exactamente sobre el brazo de la falla Aeropuerto”.
NO TIENEN RELACIÓN CON VOLCÁN MASAYA
Murillo aseguró que los especialistas del Ineter consideran que los movimientos telúricos registrados la tarde de ayer, “corresponden más a los fallamientos de Managua, porque dicen que el volcán después de cada uno de estos eventos no reacciona, es decir, no tiene su origen en el volcán, entonces ellos creen que la causa está más bien en las fallas de Managua, que es lo que van a estudiar en detalle”.
Mayorga explicó que si bien los sismos no están relacionados con la actividad volcánica manifestada por el cráter Santiago del volcán Masaya, es posible que estos puedan generar cambios en la cámara magmática.
Del sistema de fallas Aeropuerto no se sabe mucho, por ello, Mayorga considera necesario “actualizar muchas visiones desde el punto de vista de la geología que quedó enclaustrada en 1972 y tener en cuenta otros aspectos como las construcciones y el ordenamiento territorial”.
Este sistema de fallas le debe su nombre a que sobre ella está asentado el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino.
EVACUACIONES EN ORDEN Y RÁPIDO
Luego de ocurrido el sismo de mayor magnitud, cuyo epicentro fue localizado en el barrio Milagro de Dios, los habitantes de este estuvieron calmados y solo algunas familias optaron por abandonar las casas y permanecer en las calles ante la posibilidad de que continuara temblando.
Los pobladores reconocieron que el sismo se sintió fuerte pero que la evacuación a sitios seguros las realizaron sin sobresaltos. “Cuando sentimos el temblor buscamos a los niños y nos fuimos a una zona segura para estar”, confesó Patricia Medina, habitante del Milagro de Dios.
También, en un recorrido realizado por LA PRENSA en diferentes partes de la ciudad se observó que los empleados evacuaron rápido y en orden los edificios públicos y privados y que aguardaron en puntos de reunión previamente establecidos. Además que en otros barrios las personas llevaron a ancianos y niños a lugares seguros.
En la colonia 10 de Junio, Residencial El Dorado, colonia Nicarao y El Edén se vio que los ciudadanos se concentraron en lugares seguros y que las rutas de evacuación estaban despejadas.
Esto constata que los simulacros realizados por las diferentes instituciones del Estado han funcionado para crear conciencia en las personas y que conozcan las medidas para estar protegidas al momento de la ocurrencia de fenómenos naturales como los sismos.
Los simulacros de terremotos empezaron a realizarse luego del enjambre sísmico de abril del 2014, donde un terremoto estremeció Managua y puso en evidencia la vulnerabilidad que permanentemente se vive en esta zona del Pacífico nicaragüense.
LA PERIFERIA DEL VOLCÁN
Pobladores de las zonas aledañas al volcán Masaya aseguraron que todo está en calma en las últimas horas, a excepción de los sismos ocurridos ayer.
En el Mirador Vista del Ángel, ubicado en el kilómetro 19 de la Carretera a Masaya, los trabajadores y clientes del restaurante aseguraron no escuchar ningún tipo de sonidos provenientes del volcán.
Jaime Chávez, encargado del lugar, dijo que el temblor se sintió muy fuerte, y luego estuvo peligrosa la tarde con lluvias y relámpagos. “No hemos escuchado ruidos realmente por el momento. Solamente el temblor. El volcán siempre se mira incandescente”, dijo Chávez.
Carla Torres Solórzano.
CLASES SE MANTIENE
Aunque después de los sismos se habló de una suspensión de las clases para los turnos vespertinos y nocturnos del martes y para todos los turnos, el asesor presidencial para temas educativos, Salvador Vanegas, informó que hoy se reanudan las clases en todos los subsistemas educativos y en todos los turnos, aunque están pendientes ante cualquier nuevo evento. El Ministerio de Educación es integrante del Sistema Nacional para la Prevención, Atención y Mitigación de Desastres (Sinapred).