Cheslor Cuthbert es un nombre que ya resuena en Kansas City, pues el muchacho de Corn Island hace suyo el juego de beisbol, con una hilera de ocho juegos dando de hit y una defensiva mejorada.
Cuthbert bateó de 3-1, con un doble, una anotada y ha dado de hit en sus ocho juegos de esta campaña, pero fue una jugada en la tercera base la que hizo que se ganara los aplausos de la afición anoche en el Kauffman Stadium, donde los Royals vencieron 7-1 a los Bravos de Atlanta.
Consciente que solo con un brillo máximo podrá extender su estancia en el mejor beisbol del mundo —por ahora ocupa el lugar del lesionado Mike Moustakas—, Cuthbert está desplegando un juego que deleita. En el segundo inning, el tercera base fue de frente como bólido en pista y sin dudar tomó la bola con su mano desenguantada, para sacar un riflazo a la primera y poner out a Jeff Francouer.
En el cierre de ese segundo episodio ante el abridor colombiano Julio Teherán, el nacido en Corn Island saco un “metrallazo” por línea de la tercera, que convirtió en doble para después anotar por sencillo de Alcides Escobar.
Tras fallar en sus siguientes dos turnos, Cheslor negoció un boleto en el octavo con Alexis Ogando, para terminar una actuación que le valió la distinción de Jugador del Juego por parte de la transmisión de la cadena oficial del partido.
El promedio de Cuthbert subió de .280 a .286, con par de dobles, cuatro carreras anotada