Marloes Oltheten

El camino hacia un aprendizaje

El aprendizaje significativo es el que hace que el estudiante relacione la información nueva con la que ya posee, reajustando y reconstruyendo ambas informaciones en este proceso. El ser humano tiene la disposición de aprender —de verdad— solo aquello a lo que le encuentra sentido o lógica.

El desafío en el aula es lograr que, en el proceso de enseñanza-aprendizaje, el estudiante encuentre en la nueva información el vínculo con sus intereses y aficiones, con lo que le gusta, con lo que necesita.

Para que esta información evolucione y pueda ser usada de forma proactiva por el estudiante debemos recorrer una ruta.

El primer paso es lograr que el niño o la niña puedan recordar la información relevante, importante, concentrarnos únicamente en lo relevante y no caer en el error de las largas e innecesarias tareas de memorización. Podemos recurrir a actividades de descripción, hacer un listado, localizar, reconocer, describir.

Durante muchos años, en tiempos anteriores, los profesores nos limitábamos a que el alumno pudiera únicamente recordar, memorizar la información, nos olvidábamos del resto. Hoy comprendemos que recordar es solo el inicio.

Un segundo paso será construir nuevos significados a partir de lo que se recuerda, necesitamos que se comprenda la temática. Las actividades pueden ser clasificar, dar ejemplos, hacer un resumen, un cuadro comparativo, explicar, inferir.

El siguiente paso es aplicar, demostrar dominio de lo aprendido usándolo en nuestro contexto o incluso en otro contexto que el profesor defina.

Vemos que el nivel de dificultad va aumentando. Lo siguiente es ya analizar, implica poder descomponer el conocimiento en cada una de sus partes y poder operar con ellas, comprobar en lo aprendido la relación de lo particular con lo general. En esta fase las actividades recomendadas serían encontrar las diferencias, integrar las partes en un solo proyecto, estructurar en varios capítulos o aspectos.

Ya estamos llegando a la meta, corresponde ahora evaluar, poder hacer una reflexión a la luz de esta información, implica ver nuestra realidad con ojo crítico, revisar, identificar las dificultades, hacer una hipótesis, un experimento, probar, detectar, monitorizar un comportamiento.

En la etapa final, después de evaluar, de tener un diagnóstico, podemos ahora proponer, crear una solución, reunir las mejores prácticas, conocer las otras experiencias y construir un proyecto de valor original, algo nuevo, una forma diferente. Se trata aquí de emprender, de soñar y trazar la ruta, de lograr una solución, de seguir el camino no andado y hacer nuestro propio camino, podríamos seguir el camino donde va toda la gente, el de “Vicente”, pero ese nos llevaría a cometer los mismos errores, el desafío y lo hermoso de ser profesor es llevar al estudiante a tomar el camino diferente, eso nos lleva a la solución.

Cuando los profesores logramos que el niño o la niña domine el tema hasta llegar al pensamiento creativo, comprendemos que es una realidad el lema de que con la educación se puede cambiar el mundo, en ese momento sentimos que más que estar dando clases, estamos cambiando vidas, qué gran responsabilidad y qué gran honor.

La autora es profesora, coordinadora de Primaria, Colegio Nórdico Internacional.
[email protected]
www.colegionordico.org

Opinión aprendizaje archivo

COMENTARIOS

  1. Manuel Castro
    Hace 10 años

    Muy buen artículo. Instructivo y esclarecedor. Muchas gracias, profesora Oltheten.

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