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FMI se va y el país sin cambios de fondo

Nicaragua suscribió cuatro programas de mediano plazo con el FMI entre el 24 de junio de 1994 y el 31 de octubre de 2011. Durante esos años el país reforzó los principales balances macroeconómicos

Si bien Nicaragua está preparada para lidiar con su propia política macroeconómica sin el acompañamiento cercano del Fondo Monetario Internacional (FMI), economistas coincidieron ayer en que el país debió haber aprovechado la asesoría cercana de técnicos de ese organismo para empujar las reformas estructurales que urgen al país. Aunque —si realmente se quieren hacer esos cambios— no se requeriría una oficina de representación del organismo.

El representante del FMI, Juan Fernando Zalduendo, anunció el miércoles 30 de marzo que después de 21 años de estar en Nicaragua el organismo cerrará su oficina de representación por la “estabilidad macroeconómica y el crecimiento” que el país ha mostrado en los últimos años y además porque Nicaragua tiene más de cinco años de no tener vigente un programa económico y financiero con el Fondo.

Sin embargo, el economista Néstor Avendaño recordó que la representación del organismo se retira pese a que Nicaragua “tiene grandes debilidades no solo en la formulación y ejecución de reformas estructurales sino también en el financiamiento de esas reformas y es ahí donde es vital la presencia del FMI”.

Entre las reformas estructurales, menciona, está la que urge en Seguridad Social, la baja productividad de la economía, la alta dolarización de la economía, la elevada tasa de informalidad y reformas al gasto público, entre otras.

Para Avendaño, quien reconoció que en los últimos años el país ha mejorado su balance macroeconómico y su sanidad en este sentido es aceptable, lo cierto es que para hacer las reformas es necesario un programa económico financiero para conseguir recursos concesionales. Cuando no hay programa económico, el economista dice que “no tenemos opción de acceso para las ventanillas de préstamos muy concesionales del Fondo, del BCIE y Banco Mundial para financiar esas reformas estructurales”.

Nicaragua suscribió cuatro programas de mediano plazo con el FMI entre el 24 de junio de 1994 y el 31 de octubre de 2011. Durante esos años el país reforzó los principales balances macroeconómicos y la restructuración de la deuda pública. Posteriormente, entre 2011 y 2015, el crecimiento económico se ha consolidado, la inflación se ha mantenido en un dígito, los déficits fiscales han sido bajos y la deuda pública se ha reducido.

Avendaño dijo que espera que en su momento el Gobierno convoque al FMI para empujar esas reformas estructurales que urgen al país.

SE SENTIRÁ EL VACÍO

Por su parte, el director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), Juan Sebastián Chamorro, dijo que el cierre de la oficina del FMI dejará un vacío “importante” en el acompañamiento que se venía teniendo en más de dos décadas, pero espera que la economía se mantenga encarrilada en el crecimiento económico, tal como ha ocurrido en los últimos cinco años sin tener programa económico con dicho organismo.

Chamorro precisó que lo importante es que el FMI continuará dando asistencia técnica cada vez que Nicaragua lo requiera, al recordar que el país forma parte del directorio del organismo. El director ejecutivo recordó que en la época de gobierno de Enrique Bolaños el FMI asesoraba en temas de reformas sociales, salariales, entre otros, y que luego dejó de involucrarse más de lleno en estos temas puntuales y apostó más por la macroeconomía y política monetaria.

“ES NORMAL”

Durante la conferencia de prensa brindada ayer entre el BCN y el FMI, Juan Fernando Zalduendo dijo que el cierre de la oficina se hará efectivo el 1 de agosto de 2016. “Esta decisión refleja el éxito que ha tenido Nicaragua en mantener la estabilidad macroeconómica y el crecimiento desde la conclusión del programa de servicio de crédito ampliado en 2011, dijo.

Y agregó que el Fondo “seguirá proporcionando asesoramiento sobre políticas de alta calidad y asistencia técnica a través de visitas periódicas del personal del FMI”.

Zalduendo recordó que el FMI no tiene oficinas de representación en la mayoría de los países y que en América Latina y el Caribe solo tienen seis oficinas de representación.

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