Los padres tienen que estar presentes en cada momento clave de la vida de sus hijos para que estos sean conscientes de su crecimiento, tanto a nivel físico como mental, cita el artículo de enfemenino.com.
Agregan que es importante no faltar a ningún evento importante, (sobre todo, que sea importante para él) como su cumpleaños, llevarle a la final del equipo de futbol donde juega, acompañarle en la función de fin de curso… Si compartes tiempo junto a él, en su día le das una charla sobre sexo y además, practican actividades juntos en gran medida estarás cumpliendo con tu papel como padre con tu hijo.
Durante la adolescencia los niños se identifican con el padre, por lo que necesita apoyarse en una imagen masculina que le ayude a formar su personalidad. Por otro lado, valorar a un hijo siempre tiene un fuerte impacto, especialmente en cómo repercutirá en su forma de amar y de tener placer, y determinará, en gran medida, el conjunto de las relaciones que mantendrá tanto con los hombres como con las mujeres en un futuro.
RELACIÓN QUE SE MATERNIZA
Hoy, los padres se implican más en la educación y se encargan de sus hijos de manera que ya no es una tarea exclusiva de las madres.
Sin embargo, ahora les bañan, les miman, les leen cuentos, les llevan a la guardería… En resumen, se ocupan de ellos como verdaderos papás canguro. Y es que los padres asumen cada vez más su paternidad, son más atentos, receptivos, interesados en sus hijos y pasan mucho más tiempo con ellos.
RELACIÓN DE COMPLICIDAD
Jugar con el pequeño y dedicarle tiempo es una forma de que el padre le demuestre su amor. Algunos hombres tienen dificultad para decir las cosas o pronunciar palabras cariñosas por eso, comparten actividades, juegos o momentos de complicidad para demostrarle a su hijo su amor.
Sea más cercana o más distante la relación padre e hijo, lo que es seguro es que con la paternidad también le cambia la vida a los hombres, y ellos lo disfrutan.