Los históricos Barsa-Atlético, que tanta literatura han generado, vuelven otra vez a un escenario inusual como es la Liga de Campeones, donde el equipo catalán espera mantener contra los colchoneros el nivel de eficacia adquirido bajo la dirección del técnico Luis Enrique Martínez.
De hecho, desde la llegada del asturiano al banquillo del Barcelona, el equipo catalán rompió con una racha negativa frente al Atlético de Diego Simeone, debido a que los colchoneros habían llegado a comerle la moral a los azulgrana, pues justo antes del regreso de Luis Enrique el Barsa perdió la Liga en el Camp Nou en el último partido ante un Atlético (1-1) que semanas antes ya le eliminó de los cuartos de la Champions.
Este último episodio ha sido el único en el que ambos se han encontrado en la Liga de Campeones, y fue el año en el que el equipo madrileño volvió a tener en sus manos la posibilidad de proclamarse campeón, pero perdió la final contra el Real Madrid (4-1).
Después de aquella mala experiencia en la final del Estadio da Luz, en Lisboa, el Atlético de Madrid ya no sería un incordio para un Barcelona que bajo la dirección de Luis Enrique ha ido sometiendo estas dos últimas temporadas a los colchoneros.
Los números del Barcelona ante el Atlético del Cholo Simeone son excelentes, pero con dos manchas negras en la temporada 2013-14, que evidenciaron que en los momentos en los que tenía que dar el do de pecho el equipo azulgrana no supo estar: primero, en la eliminatoria de los cuartos de final de la Liga de Campeones, y en el último partido de Liga, en el que aquel indolente Barsa del Tata Martino fue incapaz de ganarle en el Camp Nou.
Aquel triunfo en los cuartos de la Liga de Campeones en el Calderón, de hecho, es la única victoria que ha firmado el Atlético de Simeone en el banquillo colchonero.
ASÍ HA SIDO
Desde la llegada de Luis Enrique, en la temporada 2011-12, tras remplazar el argentino al destituido Gregorio Manzano en diciembre del 2011, el Barsa ya se llevó al partido de vuelta de la Liga en el Calderón (1-2) y algo similar pasó en la temporada siguiente, con dos triunfos azulgrana (4-1 y 1-2).
A finales del verano del 2013, en la Supercopa de España, el valor doble de los goles como visitante dio el título al Barsa, que arrancó un empate en Madrid (1-1) y otro en el Camp Nou (0-0).