Nicaragua necesitaba el triunfo ante Panamá, después de una derrota y un empate en sus juegos anteriores. LA PRENSA/ OSCAR NAVARRETE

Triunfo de la Selección Nicaragua ante Panamá le ofrece un respiro

La Selección de Futbol de Nicaragua podría retomar el impulso conseguido en las eliminatorias mundialista en 2015.

La Selección de Futbol necesitaba una victoria como la del martes contra Panamá para seguir evolucionando su proyecto que debe ir alcanzando un mayor nivel futbolístico partido a partido, escalafón que se consigue solo bajo exigencias constantes contra rivales como los canaleros.

Juegos contra equipos como Panamá deben aparecer en todo el año, porque abre la puerta a nuevos enfrentamientos internacionales de calidad, acerca el equipo más a la afición y a la empresa privada, un pilar fundamental para que la Azul y Blanco continúe su desarrollo.

El triunfo se valora porque estimula y da confianza para enfrentar los próximos retos, un aliciente que necesitaban los jugadores y los fanáticos, después de haber caído ante Honduras y empatar contra El Salvador, tras venir del mejor año en la historia del país: siete victorias, un empate y dos derrotas.

Los resultados de 2015 fueron producto del buen desempeño futbolístico del equipo, el que no se vio contra los canaleros, pero el resultado lo disfrazó, al obtener la octava victoria en sus últimos 13 encuentros de categoría A.

“Este ha sido uno de los peores partidos que he visto de la Selección (desde que está a cargo). El resultado no compagina con lo que deseé ver”, confesó en la conferencia de prensa el seleccionador nacional, el costarricense Henry Duarte, consciente del inhabitual funcionamiento del equipo que mejoró tácticamente en el segundo tiempo, aunque individualmente nadie marcó diferencia en ningún tramo.

Carlos Chavarría jugó más para él, nunca pudo desbordar y encarar con propiedad como lo hizo ante Honduras o El Salvador, y Eulises Pavón lo intentó por su parte sin lograr el alcance necesario como para desequilibrar.

Tampoco hubo sociedades constantes que compensaran las faltas individualidades, salvo en par de ocasiones del segundo tiempo. Pavón y Josué Quijano se combinaron por el sector derecho logrando cierta proyección ofensiva que inquietó a los canaleros; no obstante, esas acciones fueron las únicas de una Azul y Blanco que se proyecta por ambos costados de la cancha, aunque el martes estuvo mermada por la temprana lesión del lateral Manuel Rosas, quien podría haber garantizado cierto equilibrio en el juego.

La selección supo manejar el resultado, una asignatura pendiente en los últimos dos encuentros en los cuales siempre estuvo arriba y al final se vino abajo, sin embargo, esta capacidad se debe mantener presentando conceptos de juego ofensivo que garanticen éxitos sostenidos, que es a lo que apunta la Azul y Blanco, sin olvidar que algunas veces jugando mal también se puede ganar, como el martes contra Panamá.

PLANES

A inicios de año la Fenifut informó que para los próximos meses ya tenía acordado amistosos contra Guatemala, Costa y Trinidad y Tobago, pero que aún le faltaba establecer las fechas en cada uno.

En abril estaba previsto jugar contra los guatemaltecos, en mayo contra ticos y junio contra trinitarios o viceversa.

Las tres selecciones actualmente disputan la cuarta ronda clasificatoria de Rusia 2018, por lo tanto, serían encuentros exigentes para la Azul y Blanco.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí