Balance emocional

Las emociones influyen sobre los resultados de nuestras relaciones familiares, de negocio y laborales. Son un componente fundamental que moldea nuestras percepciones, actitudes y comportamientos de nuestro diálogo interior y de cómo reaccionamos frente a los demás.

Las emociones influyen sobre los resultados de nuestras relaciones familiares, de negocio y laborales. Son un componente fundamental que moldea nuestras percepciones, actitudes y comportamientos de nuestro diálogo interior y de cómo reaccionamos frente a los demás.

Paradójicamente, la mayoría de las personas mantienen un “balance emocional desbalanceado”. Producto de egos, inseguridades, niño herido: pérdidas pasadas, miedos, estrés y baja autoestima, entre otros, nuestro cerebro emocional tiende a dominar a nuestro cerebro intelectual/racional.

Somos sujetos de un proceso de aprendizaje social y emocional condicionado por la imitación, sobre las normas y comportamientos esperados en nuestra familia, escuela, universidad y trabajo/negocios.

El bombardeo mediático y publicitario nos alienta a volvernos seres más consumistas, egoístas, y deshumanizados, aprendiendo en la mayoría de programas de televisión y en internet, ejemplo tras ejemplo de falta de valores de honestidad, responsabilidad, puntualidad, disciplina, respeto y orden.

Con la repetición, las emociones se hacen costumbre. Y aunque se dice que la costumbre es más fuerte que el amor; si se lo propone, uno puede ser escultor de sus propias reacciones emocionales frente a sí mismo y ante los demás.

Para cambiar necesitará además de tomar conciencia de la necesidad de cambio; el valor de tomar acción y la disciplina de mantener su decisión.

Para mejorar su balance emocional y relaciones intra e interpersonales, necesitará desarrollar su inteligencia emocional, lo cual puede lograrse tomando acciones concretas en las áreas de empatía, asertividad y actitud positiva:

1. Empatía. Procure ponerse más en los zapatos de la otra persona. Trátela como a usted le gustaría que lo/la traten y vaya desarrollando la fuerza de voluntad para hacer una pausa emocional antes de reaccionar irritado o molesto frente a los demás.

2. Asertividad. Procure manejar su diálogo interior para poder decir a la otra persona lo que siente, quiere y tiene que decir, sin herirla y buscando un enfoque donde ambos ganen.

3. Actitud positiva. Mantenga siempre el pensamiento y sentimiento de que pese a las dificultades que se puedan presentar, las cosas van a terminar saliendo bien; lo que le permitirá reponerse más rápidamente de cualquier caída emocional.

Baje el ego y tome conciencia de cómo su diálogo interior y lo que usted dice a los demás afectan sus reacciones emocionales y la calidad de sus relaciones con otras personas. Podrá ir así mejorando su balance e inteligencia emocional y convertirse en una persona más apreciada.

(*)[email protected] – Aprende más en: www.123libertadfinanciera.com

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