La Organización del Tratado para la Prohibición completa de los ensayos nucleares (CTBTO, por sus siglas en inglés) cree que las sanciones a Corea del Norte por su actividad nuclear deben ir acompañadas de diálogo y, por ello, anima a buscar vías para convencer a ese país de que acepte una moratoria.
«La diplomacia internacional significa hablar con tu enemigo», advirtió, en una entrevista con Efe, el secretario ejecutivo de la CTBTO, Lassina Zerbo, quien visita Ecuador con motivo de la instalación, en el archipiélago de Galápagos, de dos estaciones de detección de ensayos nucleares y de desastres financiadas por el organismo.
Zerbo recordó que durante los últimos diez años Corea del Norte ha permanecido bajo sanciones que no han sido efectivas y por eso ha continuado con los ensayos nucleares.
«Ahora estamos hablando sobre incrementar el nivel de la sanción. Puede que funcione, pero si esperamos diez años y no funcionó, parece que se necesita entrar en algún nuevo tipo de diálogo», comentó.
De hecho, Corea del Norte ha dispuesto la preparación de armas nucleares y ha anunciado su intención de «usarlas en cualquier momento» ante las recientes sanciones comerciales y financieras impuestas por la ONU por sus pruebas nucleares y de misiles.
Zerbo puso de relieve esa anunciada intención del régimen coreano de nuevos lanzamientos de misiles tras las sanciones y consideró que su gobierno no está «escuchando el lenguaje de la sanción»
El objetivo debe ser convencer a los coreanos «para sentarlos alrededor de una mesa y negociar, como se hizo con Irán», para conseguir que acepten «una moratoria de ensayos nucleares, antes de hablar de desnuclearizacion», opinó.
Si la aceptan, no seguirán los ensayos ni la nuclearización, porque «mientras más ensayos se realizan, más cerca se está de producir armas nucleares», por eso es importante detener las pruebas y hace falta diálogo, argumentó.
El tratado que promueve el organismo que lidera Zerbo prohíbe las explosiones nucleares sobre la superficie terrestre, en el subsuelo, bajo el mar y en la atmósfera y, según la propia organización, «hace muy difícil a los países fabricar bombas nucleares por primera vez y, a los que ya las poseen, fabricar bombas más poderosas».
Sobre el posible despliegue de un escudo antimisiles estadounidense en Corea del Sur, en respuesta a la actividad nuclear norcoreana, Zerbo indicó que implicaría que «ya se ha entrado en un punto de confrontación con Corea del Norte».
«Se trata de parar esa carrera hacia el desarrollo de armas nucleares y es por lo que creo que es importante el diálogo con Corea del Norte», dijo el geofísico de Burkina Faso, quien apostó por «buscar diferentes formas de hablar» con ese país.
Hay que «buscar un foro en el que podamos discutir con ellos (los norcoreanos) y comprender su frustración», para ver cómo «manejar esa frustración» en el contexto de un mundo más pacifico, opinó, y subrayó el peligro de limitarse a aislar a Pyongyang.
El secretario del CTBTO destacó que el tratado que promueve el organismo intergubernamental ha sido firmado por 183 países y ratificado por 164, y señaló que «más de dos tercios del mundo» se oponen al ensayo nuclear, pero reconoció que para su entrada en vigor es necesaria la ratificación de ocho países con tecnología nuclear.
Se trata de China, Egipto, EE.UU., Irán, Israel y junto a ellos, India, Corea del Norte y Pakistán, que deben firmarlo y ratificarlo.
Sobre EE.UU., Zerbo comentó que está listo para ratificarlo, pero necesita conseguir el respaldo legislativo para ello, mientras que en el caso de China, Irán, Israel y Egipto, el organismo confía en que el reciente acuerdo alcanzado con Irán favorezca la llegada de la ratificación, a lo que seguiría el proceso con India y Pakistán y finalmente, Corea del Norte.
El responsable del CTBTO dijo que ha pedido al canciller de Ecuador, Guillaume Long, que sea «la voz de los países pequeños de la región» en favor de la ratificación del tratado y solicita también que los medios de comunicación hablen de su importancia para impulsarlo.
Consideró que para ello se necesita un fuerte liderazgo y que la comunidad internacional entienda su necesidad y la importancia de unir a los países.
Zerbo recordó que el tratado fue lanzado hace 20 años y todavía no esta vigente y, a la pregunta de cuándo cree que entrará en vigor, respondió con una broma cargada de intención: «Espero que ayer».