El Real Madrid, con la tranquilidad de la victoria 2 a 0 conseguida en la ida en Italia, recibe hoy a la Roma en la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones, la competición en la que el equipo parece haber apostado todas las opciones de salvar la temporada.
Tras la derrota en el derbi ante el Atlético hace poco más de una semana, el entrenador Zinedine Zidane y la estrella Cristiano Ronaldo dejaron claro que la Liga española estaba prácticamente perdida y que la Champions era más que nunca un objetivo prioritario.
La “Undécima”, más que sueño, parece ahora una necesidad y el equipo blanco espera confirmar la reacción que parece haber experimentado tras el desastre ante el Atlético, con victorias ante el Levante (3-1) y, sobre todo, un impresionante 7-1 ante el Celta de Vigo el sábado en la 28ª jornada del campeonato nacional.
Pero el Barcelona, líder de la Liga, no pierde el ritmo y mantiene una ventaja de 12 puntos sobre el Real Madrid.
Zidane ha recordado que en la Liga de Campeones todo está abierto y quedan seis partidos hasta el título, los mismos que para el resto de aspirantes, por lo que la ilusión está en su punto máximo.
“Todos los equipos tienen las mismas opciones. Después, en el campo, hay que jugar los partidos para ser buenos y clasificar”, señaló el entrenador francés.
La Roma llegará al Santiago Bernabéu en un momento dulce, pero consciente de que la misión se presenta más que complicada.
El equipo de la capital italiana ha superado su crisis, que terminó con la etapa del entrenador francés Rudi García y motivó el regreso de Luciano Spalletti. Ha servido de revulsivo y en la Serie A el equipo es tercero tras siete victorias consecutivas.
ANTECEDENTES INMEDIATOS
En la memoria reciente de los aficionados hay un precedente que les sonríe a los italianos: fue en los octavos de final de la temporada 2007-2008, cuando la Roma, también entrenada por Spalletti, les ganó 2-1 a los “merengues” y les eliminó en esa ronda.
Zidane no podrá contar hoy con el francés Karim Benzema, que continúa lesionado en un muslo, pero solo un desastre parece poder poner en riesgo la presencia del Real Madrid entre los ocho mejores.
La Roma, por su parte, confirmó el domingo la ausencia por lesión de su defensa alemán Antonio Rüdiger.