Gerardo Sánchez Montalbán aceptó ante la Juez Fátima Rosales, titular del Juzgado Décimo Tercero de Distrito Penal de Juicio de Managua, haber traficado de forma internacional con droga y pidió disculpa al Estado de Nicaragua.
La judicial después de haber escuchado de viva voz la admisión de los hechos de parte del procesado, pasó al debate de la pena, donde la Fiscalía pidió la pena mínima de 10 años por transporte internacional de droga y la pena mínima de cinco años de cárcel por crimen organizado.
Según el Ministerio Público, Sánchez Montalbán, fue capturado en la frontera sur, el 12 de diciembre del 2015, en medio de unos migrantes cubanos, cuando trataba de introducir al país dos paquetes de cocaína en una mochila color negra que cargaba en sus hombros.
Según el fiscal Jorge Rubí, la Policía antinarcóticos ya le venía dando seguimiento a Sánchez, desde octubre de 2015, porque supuestamente era miembro de una organización narco, liderada por Henry Francisco Murillo Áreas, alias “Canandinga”, quien está prófugo.
La estructura se dedicaba a internar droga desde Costa Rica a Nicaragua, para abastecer diferentes expendios en Managua.
COMPRA Y TRASLADO
Gerardo Sánchez se dedicaba a comprar la droga en La Cruz de Guanacaste en Costa Rica, con el dinero que Murillo le daba, y luego la trasladaba hacia Managua en transporte colectivo o en vehículos rentados.
Una vez en Managua, Gerardo entregaba la droga a Murillo y este la embuzonaba en la casa de su mamá. El acusado Gerardo Sánchez recibía dos mil dólares en pago por el traslado, según la Fiscalía. La lectura de sentencia será el próximo mes.
ÚLTIMA COMPRA
La última reunión entre el acusado Gerardo Sánchez y su socio Henry Murillo fue en noviembre pasado, sin especificar día, donde acordaron hacer la última compra del año, el 12 de diciembre, por un valor de 9,500 dólares.
Al conocer la información, la Policía conformó un equipo que le dio seguimiento al acusado.