Humberto Belli

¿Ortega y Somoza son la misma cosa?

Cuando dos personas siguen el mismo camino llegan al mismo lugar. La historia es más complicada, porque el transcurso del tiempo introduce en los caminos cambios más o menos significativos. Pero, con las reservas del caso, la analogía puede tener cierto poder predictivo cuando se aplica a regímenes políticos; porque a mayores similitudes en su actuación, mayores probabilidades de terminar igual.

Tras un repaso de las características más salientes del régimen somocista, podemos intentar un resumen apretado de coincidencias con el iniciado por Ortega en 2007:

Ambos cultivaron excelentes relaciones con el sector privado y presidieron períodos prósperos, gracias a una mezcla de buena gestión y vientos de cola: Somoza con el boom algodonero, que disparó el crecimiento arriba del 9 por ciento entre 1950 y 1954. Ortega con la ayuda venezolana y los buenos precios de las exportaciones, que han producido tasas cercanas al 5 por ciento desde 2010.

Ambos se apoyaron en aliados externos: Somoza en Estados Unidos, Ortega en Venezuela, aunque la ayuda proporcionada por esta ha sido mucho mayor, en términos proporcionales y absolutos.

Ambos cultivaron el clientelismo, ofreciendo a granel puestos en el Estado y regalías, aunque los mayores recursos de Ortega le han permitido hacerlo a mayor escala.
Ambos trampearon en las elecciones, siendo las más flagrantes las de 1947, cuando Somoza impuso la victoria de su candidato Argüello, y las del 2008, cuando Ortega robó la victoria opositora en cuarenta municipios.

Ambos politizaron las instituciones del Estado, aunque con distintos matices: Somoza, como primer jefe del Ejército, lo purgó de oficiales conservadores y lo convirtió en su guardia personal. Ortega encontró un Ejército más independiente y profesional, aunque está en proceso de seducir a sus jefes prolongando el mando de sus favoritos y repartiéndoles prebendas. Somoza logró una asamblea sumisa, aunque tuvo diputados disidentes y vocales como Adolfo Altamirano Brown, en 1944, cosa que jamás ha sucedido bajo Ortega: a la diputada Xochilt Ocampo, quien osó abstenerse al votarse el tratado canalero con Wang Jing, la sacó en 2013.

Somoza y herederos —Luis y Anastasio— tuvieron un poder judicial integrado por magistrados de gran prestigio e independencia. En marzo de 1956, el Gobierno acusó judicialmente a LA PRENSA de promover la subversión. El juez de la causa desestimó la demanda. Esto no ocurriría bajo Ortega, quien ha logrado un sometimiento judicial sin precedentes.

Somoza enriqueció a su familia llegando a ostentar uno de los capitales más vistosos de Centroamérica. Lo toleró el sector privado, hasta que entró a competir con él, en la década de los setenta. Ortega, con el manejo sin transparencia de la ayuda venezolana, y la desviación de sus fondos a empresas privadas familiares, está creando un emporio financiero más encubierto, aunque posiblemente más rico. Está por verse cuándo su expansión pisará los callos del empresariado.

Somoza se afanó por perpetuarse en el poder. Para eso cambió la Constitución cuatro veces, y cuando esto no le funcionó, porque se le insubordinó su presidente alterno, recurrió al golpe de Estado. En total fue presidente 16 años y mandó por 19. Ni él ni sus hijos, sin embargo, llegaron a consagrar la reelección indefinida. Ortega utilizó primero la Corte Suprema de Justicia (CSJ), para saltar el impedimento constitucional a la reelección, y luego la Asamblea, para que la Constitución permitiese la reelección indefinida. Está llegando a 14 años como presidente. Si se reelige superará el récord de Somoza en dos años más.

¿Cómo terminará Ortega? ¿Heredará su poder a sus descendientes? ¿Tendrá un desenlace feliz o trágico? Las posibilidades de una u otra dependerán, en gran parte, del camino que decida transitar.

El autor fue ministro de Educación y rector de Ave María College.
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COMENTARIOS

  1. jose martin ortiz
    Hace 11 años

    todas las dictaduras son malas ..pero perfiero mil veces mas la de somoza que para mi fue ligth en comparacion a los nefastos años de comunismo que vivimos en los 80….ahora estamos otra vez en somosismo……

  2. Somoza Vive, la lucha sigue
    Hace 11 años

    pero los piricuacos no aprenden la LECCION de 1990, ni el derrocamiento del PRESIDENTE INCOSNTITUCIONAL de TACHO SOMOZA en 1979, si me dieran a escojer entre cual regimen me gustaria vivir, escojeria el SOMOZIANO, asi de simple, naci en un hospital construido por el SOMOCISMO, fui a escuela hechas por el somocismo, iba a clinicas y hospitales POPULARES construidas por el somocismo, vivi en casas construidas por el somocismo, disfrutamos de la BONAZA de la gran economia del somocismo, pero si vemos la destruccion, hambre, miseria, division y destruccion desde 1979, fomentada por los perrocuacos, mejor me quedó con el somocismo, los robos, «crimenes» fraudes que le achacan al somocismo, no es nada comparado a la dictadura de 35 años zandinista

  3. ramon
    Hace 11 años

    Cuando hay similitud como dos gotas de agua,no hay q’ser mago pa saber el desenlace,lo unico q’no se repetira es la guerra,el costo de esta la tenemos en las pestanas cada familia de Nicaragua,pero nada quita q’lo demas se repita

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