Durante todo un año esperó pacientemente puestas de sol, lunas llenas, cientos de kilómetros recorridos, experiencia acumulada y una fe inquebrantable de pelear título del mundo. Byron Rojas ya tiene el 50 por ciento del sueño, su promotor Marcelo Sánchez hace dos días le llamó y le dijo: “Vas contra el campeón Hekkie Budler, el 19 de marzo a Sudáfrica” y Renzo Bagnariol, nombrado recientemente vicepresidente de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en la convención de Panamá lo ratificó “el organismo aprobó ese combate, hace unos días salió el comunicado”.
Rojas ahora no correrá los ocho kilómetros habituales en la carretera a Jinotega a las 4:00 a.m., dice que serán 15, ya no hará una sola sesión de entrenamiento en el gimnasio Guy Rouch Chávez, sino serán dos, una por la mañana y otra por la tarde; tampoco se quedará en Matagalpa, tiene programado estar viajando a Managua constantemente para hacer sparring con peleadores que tengan similitudes a Budler.
“Me siento muy emocionado, es lo que esperé por mucho y ahora que tendré ese chance no defraudaré a mi pueblo. Sé que seré campeón, quiero sacar adelante a mi familia, tengo dos hijos y ellos son mi inspiración”, indica Rojas.
“El Gallito” y su entrenador Róger Rivas han seleccionado como primer sparring a Crístofer “El Látigo” González.
Rojas tuvo una infancia difícil y el boxeo se convirtió en su escape. Su papá era alcohólico, hubo un quiebre en el matrimonio y se crió con su mamá.
“Mi mamá, Alicia Hernández, es una persona que amo y quiero comprarle una casa. Ella vende pulseras, relojes y ropa en Molukukú. Yo estudio Veterinaria y Administración de Empresas, gracias a la ayuda de un padrino Francisco Salguera, y además me dedico primordialmente al boxeo. Quiero cambiar nuestras vidas y llegó el momento”, relató.
CHANCE
Cuando canta “El Gallito” no suena tan aterrador, 16 victorias, dos derrotas y tres empates, pero desde su derrota con Róger Collado en febrero del 2013 ha tenido una evolución producto del esfuerzo, 11 victorias y un empate.
Aunque Rojas no es favorito contra Budler, de 29 triunfos y un revés, muchas veces la disciplina constante supera al talento.