Los alimentos integrales poseen un abanico de nutrientes que contribuyen a nuestro organismo. Aquí te contamos sobre el cereal, el pan, el arroz y las pastas.

El grano de cereal posee básicamente tres partes. Del centro hacia fuera son: el germen, el endospermo y el salvado. El cereal integral es denominado también cereal de grano entero porque, en su molienda y posterior tratamiento, conserva sus tres partes. Se caracterizan porque suelen ser más oscuros y más ásperos al tacto, lo cual se debe a la presencia del salvado.
Los beneficios de comer el arroz integral, a diferencia del arroz blanco, es que contiene fibra, más minerales y vitaminas, y comerlo habitualmente ayuda a depurar nuestro organismo y prevenir múltiples enfermedades, así como algunos tips para cocinarlo de la manera más deliciosa y original. El arroz integral tiene que cocinarse durante más tiempo que el blanco y con más cantidad de agua.
Añadir una ración de pan con cada comida es una buena forma de cubrir las recomendaciones diarias en la dieta de hidratos de carbono. No crea los falsos mitos, eso sí, el exceso no es recomendable. Los alimentos ricos en fibra producen sensación de saciedad, lo que disminuye la sensación de hambre entre horas y se evita así la ingesta de otros alimentos más calóricos, lo que redunda en un mejor control del peso.
En el mercado existen diversos tipos de pastas; entre las más comunes está la pasta blanca o pasta de harina refinada, y la pasta integral. Esta última está hecha de trigo integral que contiene germen y salvado, entre otros componentes, y su materia debe pasar por algunos procedimientos más extensos que hacen que sus valores nutricionales sean mayores a los de la pasta convencional.


