Si hace mucho tiempo las personas se sentían más seguras siendo atendidas por un médico con un bigote elegante, ahora el vello facial hace sentir inseguros a los pacientes. Un estudio realizado en conjunto por estudiantes del Hospital Universitario Puerto Real de Cádiz y difundido por la Sociedad Española de Medicina Interna demostró que los pacientes esperan que su doctor no tenga bigote ni barba y que luzca con una apariencia limpia e impecable. Y en cuanto a las doctoras, esperan que luzcan un aspecto “conservador, cuidado y serio”. Los pacientes, que en un sesenta por ciento eran mujeres, recibieron dibujos con diferentes apariencias de médicos y seleccionaron a los que no tenían vello facial como los de su preferencia.
Médicos sin bigote
Si hace mucho tiempo las personas se sentían más seguras siendo atendidas por un médico con un bigote elegante, ahora el vello facial hace sentir inseguros a los pacientes.