El pasado jueves 3 de diciembre recordamos el 182 cumpleaños del sabio cubano doctor Carlos Juan Finlay ( 1833-1915) quien descubriera el papel trasmisor del mosquito Aedes agypti de la fiebre amarilla y dejara establecida en la medicina los conceptos de cadena epidemiológica y el papel de mosquitos como agentes vectores trasmisores de enfermedad.
Las enseñanzas de este benefactor de la humanidad, considerado uno de los mejores microbiólogos del mundo, parecieran olvidadas en un país como el nuestro donde las enfermedades infecciosas adoptan un patrón de trasmisión endemo-epidémicas.
En el sector salud, tanto nacional como internacional, no hemos sido capaces de aplicar de forma sostenida y con la cobertura satisfactoria las experiencias del sabio cubano expuestas un 18 de febrero de 1881 en la conferencia sanitaria internacional de Washington, donde sostuvo su investigación “El mosquito hipotéticamente considerado como agente de trasmisión de la fiebre amarilla”.
Las conclusiones del doctor Finlay se resumen en lo siguiente:
1. El descubrimiento de la teoría científica del contagio de las enfermedades, del modo de propagación y trasmisión de una persona enferma a una sana, fue una formulación exclusiva y original del cubano nacido en Camagüey.
2. El hecho de que esta teoría sea aplicable, por extensión a todos los seres orgánicos le da carácter de un descubrimiento biológico.
3. La aplicación de esta teoría tomó como modelo a la fiebre amarilla descubriendo al mosquito aedes agypti como vector especial de trasmisión, abrió un nuevo capítulo en la medicina y salud pública aplicable a numerosas enfermedades infectocontagiosas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha llamado la atención al peligro de las enfermedades trasmitidas por vectores: “Pequeños piquetes producen grandes problemas” y su 66 Asamblea reconoció que la estrategia 2008-2015 fue de eficacia fallida, por lo que han asumido que se trata de “enfermedades tropicales desatendidas”.
De los más de tres millones de insectos existentes tienen especial importancia médica los más de tres mil tipos de mosquitos responsables de la trasmisión de dengue, chikungunya, virus zika, malaria, fiebre amarilla, encefalitis japonesa y filariasis, entre otras infecciones.
El año epidemiológico 2013 mostró el impacto del dengue con dos docenas de fallecidos, 1529 hospitalizaciones y miles de enfermos. Desde finales del 2014 hace aparición el virus chikungunya, que oficialmente lleva más de seis mil casos y del cual se presume un impacto de por lo menos 60,000-80,000 casos.
En el presente año una docena de personas, especialmente menores de edad han perdido su vida por dengue y la llegada del virus zika no podrá ser detenida. En el caso de nuestro país tres virus como el dengue, chikungunya y la inminente posibilidad del zika, que ya se encuentra a pocos kilómetros, junto con los dos vectores existentes Aedes aegipti y Aedes Albopictus forman una amenazante ecuación a la salud popular que anuncian un año 2016 difícil en términos infecciosos.
El llamado a la lucha contra los vectores se deriva de la necesidad de evitar muertes evitables y prematuras, al tiempo que se mejora la calidad de vida del pueblo y el país se vuelve más atractivo para turismo y negocios.
El autor es médico internista y químico-farmacéutico. [email protected]