La Universidad Americana (UAM), que el pasado lunes canceló el contrato de dos decanos críticos al Gobierno, se salió de un convenio hace dos meses que tenía con organizaciones de la sociedad civil y otras universidades para impartir diplomados sobre Liderazgo y Gerencia Política, en el que se analizaba el Estado de Derecho y la coyuntura política.
El Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade) era una de las organizaciones encargadas del diplomado, que era financiado por el Instituto Nacional Demócrata (NDI).
La última comunicación oficial recibida por el director ejecutivo del Ipade, Mauricio Zúñiga, de parte de las autoridades de la UAM fue que evaluarían los resultados del último diplomado, pero se confirmó que finalmente la UAM no renovó el convenio.
Este diplomado se realizaba desde 2011. Era un convenio firmado entre el Ipade, la UAM, la Universidad George Washington, la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense (Uraccan) y el NDI.
“En este tipo de diplomado no se hace proselitismo partidario bajo ninguna ideología, el esfuerzo es estrictamente profesional acompañado de teoría social”, aseguró Zúñiga a LA PRENSA en octubre pasado.
El último diplomado de Gerencia Política y Democracia concluyó el 31 de agosto de 2015 y desde entonces cada organización y universidad involucrada evaluó y analizó las perspectivas para renovar el convenio.
LA PRENSA solicitó entrevista con la Junta Directiva de la UAM, pero no hubo respuestas para hablar de este tema.
“Ha sido un esfuerzo por sumar un expertís académico, que hacía falta en el país, que es formar a la juventud en valores de interculturalidad, democráticos y solidarios y sobre todo abrir una nueva perspectiva de gerenciar los procesos de participación ciudadana, de contraloría social, de incidencia política y organización de la juventud”, explicó Zúñiga.
Era medular en el diplomado transmitir a los jóvenes los fundamentos básicos del Estado de Derecho y cómo aplicar “los valores democráticos en una sociedad donde hay déficit”, dijo.
“Cuando vos metés en un curso a gente que viene del Partido Conservador, del Frente Sandinista, Social Cristiano, liberales de todas las tendencias, de sectores indígenas con organismos de sociedad civil y además hay una cuotas donde participan personas que son gay, transexual. Al poner a compartir por tres meses a todos esta multiplicidad de experiencias y saberes vas primero rompiendo el hielo de manera respetuosa y tolerante, porque que en el país no existe un diplomado similar a este”, refirió Zúñiga.
Zúñiga precisó que el NDI aportaba el 98 por ciento de los fondos para el diplomado (unos 300,000 dólares anuales) y el resto el Ipade se encarga de gestionarlos con otras organizaciones o empresas.
Para Zúñiga, que la UAM se retire significa un cierre de espacios a la promoción entre la juventud de los valores democráticos.
“Creo que el cierre de los espacios en general limita la capacidad de cátedra, de debate y hasta cierto punto limita el libre juego de las ideas y de poder tener una juventud formada en argumentar sus posiciones, ya sea de forma filosófica, política o ideológica”, dijo Zúñiga.
La UAM emitió un comunicado alegando que el despido de los decanos Alejandro Aguilar y Álvaro Porta no está vinculada a asuntos políticos.
La UAM alega que los despidos obedecen a un nuevo plan de trabajo.
“La Junta de Directores realizó también un estudio de las estructuras actuales de la universidad y del personal en posiciones claves para la implementación de las nuevas líneas estratégicas, tomando la decisión de hacer cambios de autoridades en dos de las Facultades” dijo la UAM en su comunicado.
“Lamentablemente a esta situación se le ha dado un trasfondo político, arrastrando a nuestra universidad hacia la polarización y el conflicto político que tanto daño hace a nuestro país”, reiteró la UAM.