El artillero chontaleño Jimmy González tiene cifras brillantes que lo ponen en cualquier discusión acerca del mejor bateador nicaragüense de todos los tiempos en los campeonatos nacionales de beisbol, pero entrando en la recta final de su carrera, siente la necesidad de elevar el promedio de bateo de su imagen personal para despedirse como el gran pelotero que ha sido.
Jimmy, ganador de cuatro coronas de bateo en el Campeonato Nacional y una en la Liga Profesional, ha sido también múltiples veces cuestionado por su falta de disciplina, al punto de ser separado de la Selección Nacional en el 2003 durante el Mundial de Cuba y acusado de la violación a una niña de 13 años en el 2011.
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“Los errores hay que pagarlos. Yo los sigo pagando en público en los estadios, con las ofensas de los fanáticos que ya no solo se meten en mi carrera deportiva, sino en mi vida personal. Ofenden a mis hijas y creen que es cierto todo lo que se dijo por la forma en que fui acusado, pero yo no le hice mal a nadie. En Chinandega es difícil jugar para mí porque llegan tipos que me dicen de todo, igual en Granada. Es aquí (Managua) en donde tengo más tranquilidad. Todo esto lo he cargado desde hace bastante tiempo y tengo la esperanza de reivindicarme, nunca es tarde, mi vida ha cambiado, ando alejado de los problemas y me gustaría retirarme como Nemesio Porras, con buenos números y que me recuerden por lo que hice en el terreno de juego”, apunta Jimmy.
LA SELECCIÓN NACIONAL
El chontaleño anhela volver a la Selección Nacional y quiere ser parte del equipo de Nicaragua en las Eliminatorias del Clásico Mundial de Beisbol de Mexicali, en marzo del próximo año.
“Todos los años he estado disponible para el llamado a la Selección, pero no se ha dado, y otras veces me han llamado contra el cacho, que hasta me parece lo han hecho como por compromiso. Si no es así que me disculpen. Para mí sería un orgullo volver a la Selección y seguir demostrando de lo que estoy hecho, y dar el 110 por ciento si me dan la oportunidad. Ojalá primero Dios que se quede atrás todo lo malo y me tomen en cuenta. Yo sé que hay muchos peloteros nuevos y buenos, y estoy claro que iría a luchar para ganarme un puesto, pero las voy a echar todas y no se van a arrepentir por tomarme en cuenta”, aseguró.
“Si me llaman voy a estar agradecido con Dios, porque le he pedido volver al equipo nacional para demostrar que mi vida ha cambiado. Los problemas personales los he dejado un lado y trato de llevar una vida normal”, agregó el antiguo prospecto de los Dodgers.
“AÚN TENGO MADERA”
Jimmy cumplió 37 años de edad, pero siente bien físicamente y cree que todavía tiene cuerda para seguir varios años más en el beisbol.
“Yo estoy al cien por ciento. Aún tengo madera. Mi única lesión es en el brazo, pero es algo crónico con lo que he aprendido a jugar. No me duele el brazo, pero he perdido un poco de potencia. Pienso jugar varios años más y me gustaría seguir en el Pomares con Chontales. Cuando uno está más viejo tiene más experiencia. Juan Oviedo es un ejemplo de como a su edad sigue rindiendo. Lo mismo Julio Vallejos que llegó a jugar a los 45 años de edad. Dios primero que yo también pueda porque nunca he sido un pelotero de lesiones y gracias a Dios he estado mayormente saludable”, concluyó.
“Mi vida ha cambiado. Antes no tenía hijos y ellos te hacen cambiar. Si no trabajás, no le vas a dar el sustento de cada día. Yo juego por mis hijos y lo doy todo por el equipo que me contrata. Las cosas no me han salido de lo mejor, pero confío en Dios que voy a salir adelante”, Jimmy González,Pelotero de los Gigantes de Rivas.