Destronada del título de campeona del mundo UFC, la estadounidense Ronda Rousey prometió ayer que estará de vuelta después de “poco tiempo”, en relación con el impresionante KO sufrido ante su compatriota Holly Holm en su pelea por el título en Melbourne.
Holm provocó una de las derrotas más sorprendentes del Ultimate Fighting Championship cuando noqueó en el segundo asalto a la hasta entonces invicta Rousey para proclamarse campeona del peso gallo el domingo.
Rousey, catalogada como la púgil profesional más temida, tuvo que ser hospitalizada después de que Holm la enviara a la lona en el segundo asalto con una patada salvaje dirigida al mentón. Sin embargo, la estrella estadounidense aseguró a sus seguidores que su salud no estaba en peligro y que no tardaría en volver al octágono.
“Solo quiero dar las gracias a todo el mundo por su apoyo y amor”, dijo en la red social Instagram. “Agradezco la preocupación por mi estado de salud, pero estoy bien”, remarcó.
“Como he dicho antes, me voy a tomar un poco de tiempo, pero estaré de vuelta”, avisó la luchadora.
Nada más al finalizar el combate ya se produjeron informaciones sobre una posible revancha entre la nueva campeona Holm y Rousey.
Rousey se colgó una medalla de bronce en judo en los Juegos Olímpicos de Pekín, antes de luchar hasta la cima del UFC.
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