Las nuevas diferencias diplomáticas entre Nicaragua y Costa Rica por la crisis de cubanos irregulares varados en la frontera de Peñas Blancas, encontraron escenarios en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), donde el embajador nicaragüense en Ecuador expuso el problema.
Siddhartha Marín, embajador de Nicaragua en Ecuador, acudió al organismo desde la noche del domingo 15 de noviembre, aprovechando que a partir de este lunes iniciaba una reunión con representantes nacionales de cada país miembro de la Celac.
Ahí de nuevo Nicaragua expuso su denuncia contra el gobierno de Costa Rica “por los graves hechos que han significado violación del territorio nacional e ingreso forzoso de miles de inmigrantes irregulares de nacionalidad cubana”.
Costa Rica respondió este lunes en el mismo organismo por medio de su vicecanciller, Eduardo Solano, quien reiteró que no es un conflicto bilateral diplomático entre los dos países, sino un problema estructural regional y humanitario que debe ser abordado por los países involucrados, es decir, la misma posición que ha sostenido Costa Rica desde la noche del domingo.
“Costa Rica reitera su compromiso de luchar contra el tráfico de migrantes y garantizar los derechos humanos”, dijo la cancillería de Costa Rica.
El canciller González había adelantado que su país pediría ayuda a este foro latinoamericano, así como a la Organización de Estados Americanos, en procura de resolver el problema por la vía más humana.
Nicaragua contó con el respaldo del viceministro de cultura de Cuba, Abelardo Moreno, quien aseguró que el tema no debe ser abordado ni por la Celac ni por la OEA, sino por los países involucrados en la ruta de la migración cubana hacia Estados Unidos.
“Hay que abordar el problema, y no permitir que los países sigan indiferentes. Cuando esto no ha sido problema, porque todo ha estado bajo la mesa, al amparo de las redes del tráfico internacional de personas, se ha vuelto a ver para el otro lado, ahora que surge el problema y se hace más visible, pues es el momento de actuar con absoluta responsabilidad de parte de todos los países involucrados”, dijo González en Casa Presidencial.
“Nosotros no le estamos pidiendo a Nicaragua que nos haga ningún favor, lo que estamos pidiendo es que se atienda adecuada y responsablemente la situación humanitaria de estas personas», reiteró.
González dijo que Nicaragua y el resto de países de la región han tolerado el tráfico de cubanos por medio de redes de coyotaje, problema que fue más visible la semana pasada con la desarticulación de una red local que era parte de una banda internacional de coyotaje que dejó a estos dos mil cubanos a la deriva y Costa Rica tuvo que darles visas de tránsito para que continuaran su viaje a Norteamérica.
Lea: Crisis con cubanos abre nuevo conflicto Nicaragua-Costa Rica
La migración de cubanos a Estados Unidos incrementó en los últimos años, ante el temor de que la normalización de relaciones entre cuba y el gobierno estadounidense finalice la Ley de Ajuste Cubano que permite el ingreso de ciudadanos de la isla al país norteamericano por razones de humanidad.
Costa Rica envió una carta de protesta a Nicaragua reprochando las acusaciones, cuyo contenido no ha sido divulgado.