Fernando Pérez, un espigado lanzador rivense que ha sido siempre bien valorado dentro del sistema de Ligas Menores de los Azulejos de Toronto, y Joshua Quezada, de La Paz Centro, León, quien ha emergido como una figura de proyecciones en las sucursales de los Cerveceros de Milwaukee, han recibido un llamativo impulso en sus carreras al ser enviados a la Liga de Otoño de Arizona.
La Arizona Fall League es un prestigioso circuito en el que se reúne a lo mejor del talento seleccionado entre las organizaciones de las Grandes Ligas. Los equipos envían sus representantes y luego se estructuran los conjuntos que van a competir en el torneo. Es una liga muy exigente y por la cual pasa un promedio de entre el 60 y el 70 por ciento de futuros big leaguers.
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«Estoy agradecido con Dios por recibir esta oportunidad, que sé que es producto del esfuerzo que uno hace día a día y toca tratar de ir a hacer lo mejor ahí», señala Quezada, un corpulento derecho que terminó el año con marca de 7-2 y 5.40 de efectividad en 58.1 innings en los que ponchó a 74 bateadores y regaló 23 bases lanzando en cuatro categorías distintas.
Pérez viene de un año difícil. Después de participar en el Juego de las Futuras Estrellas en 2025, este año se lesionó y en los pocos partidos en los que lanzó tuvo un récord de 0-2 y 7.20 de efectividad en 20 innings con 16 ponches y 23 bases por bolas. Sin embargo, su talento está ahí y trabaja por recuperar el nivel que parecía llevarlo rápido hacia las Grandes Ligas.