Uno de los tres cuerpos hallados el domingo 1 de noviembre en una fosa clandestina dentro de una finca de Rancho Redondo de Goicochea, noreste de San José,Costa Rica, pertenece Kenneth Cruz Montiel, un nicaragüense de 42 años con amplios antecedentes delictivos en el país, como trata de personas, tráfico de drogas, estafa, robo, receptación e infracción de la ley migratoria.
El cuerpo de Montiel, así como los de los ticos Roy Acuña Loría, de 40 años, y el de un menor de edad de 17 años de apellido Potosme; fueron hallados con varios impactos de bala bajo tierra, el domingo pasado en una finca ubicada a orillas de una carretera. Potosme era de la comunidad de Curime, en Liberia, Guanacaste.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) trabajó esta semana identificando los cuerpos. El lunes verificó la identidad de Loría, un conductor de autobús oriundo de San Carlos, zona norte.
Ayer tarde el OIJ informó sobre la identidad del nicaragüense y el menos de edad. El domingo, los agentes judiciales dieron con la fosa el domingo, un día después de recibir una alerta de un hombre que se disponía a orinar, halló en la zona casquillos de bala, sangre y tierra removida en la finca.
Los vecinos de la comunidad habían visto la noche del viernes 30 de octubre a desconocidos saliendo con palas de la finca. Uno de los cuerpos tenía dinero y pertenencias, por lo que se maneja un posible homicidio por venganza.
Los cuerpos fueron rociados con cal para tratar de evitar la rápida descomposición y para confundir el olor que pudiera atraer aves de rapiña. Los tres cuerpos fueron identificados con ayuda de familiares, según el OIJ.
El OIJ investiga si este triple asesinato está asociado a los ajusticiamientos por la disputa narco en territorios de venta de droga, la cual ha dejado más de 100 homicidios entre bandas en el último año.
El nicaragüense Cruz Montiel recientemente cumplió una condena de 8 años por el delito de tráfico internacional de droga, tras ser detenido por una operación del OIJ y la Policía Control de Drogas (PCD) en Liberia, Guanacaste.
El 8 de marzo de 2012 el nicaragüense transportaba junto a otros dos colombianos 180 kilos de cocaína dentro de tanques de combustible, mientras intentaba cruzar hacia Nicaragua con el cargamento por la frontera de Peñas Blancas. También había sido investigado por trata de personas en Liberia.
El tico acuña había dejado su oficio de conducir autobús y se abrió un hotel en Peñas Blancas, lugar donde conoció hace dos años a Cruz y Potosme. Se investiga si los tres estaban en el negocio de la droga y si dominaban en mercado en la ciudad de Liberia.